El proyecto Olinia, considerado el primer auto eléctrico desarrollado en México, fue presentado como parte de la estrategia federal de electromovilidad impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. En la conferencia mañanera de esta semana se actualizaron los avances del vehículo, cuyo objetivo es ofrecer una opción urbana de bajo costo y producción nacional.
De acuerdo con lo expuesto en Palacio Nacional, el vehículo ya cuenta con un prototipo funcional y se encuentra en fase de validación técnica, antes de pasar a su etapa industrial. El plan oficial mantiene su ruta de presentación pública para 2026 y producción en serie a partir de 2027.
El desarrollo de Olinia fue anunciado a finales de 2024 como uno de los proyectos estratégicos del nuevo gobierno federal, enfocado en fortalecer la industria tecnológica nacional. Desde entonces, se integró como una iniciativa pública de innovación en movilidad eléctrica. Roberto Capuano Tripp se encuentra al frente de la coordinación general del proyecto.
El desarrollo involucra a instituciones públicas como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Tecnológico Nacional de México (TecNM) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI). Las pruebas se concentran en Puebla, que se perfila como sede estratégica para la cadena de producción.
El Olinia está diseñado como un vehículo eléctrico compacto para uso urbano, con velocidad máxima cercana a 50 km/h, recarga en enchufe doméstico y bajo costo de operación. Su objetivo es reducir las barreras de acceso a la movilidad eléctrica en México.
La hoja de ruta oficial establece que el prototipo será presentado públicamente el 7 de junio de 2026, mientras que la producción industrial arrancará en 2027. El gobierno busca fortalecer capacidades tecnológicas nacionales y detonar una industria de electromovilidad local.



