En México, donde la violencia, los videos virales y los memes se han integrado en la vida cotidiana, hay sucesos que parecen noticias falsas pero son reales. Desde ladrones detenidos a punta de resorterazos hasta el secuestro de burros, estas historias rompen con los protocolos habituales.
El 14 de enero, un video viral mostró cómo policías municipales de Celestún, Yucatán, detuvieron a dos presuntos ladrones, conocidos como La Morsa y El Pinocho, utilizando una resortera. El incidente ocurrió en el municipio pesquero, donde los agentes respondieron a un robo en el centro. Los delincuentes se atrincheraron en un predio; uno de ellos, en el techo, lanzaba piedras a los uniformados. Un oficial usó la resortera para distraerlo mientras otros policías lograban el arresto.
El 17 de febrero, tres burros y tres caballos del santuario Burrolandia, en Otumba, Estado de México, fueron robados. El encargado, Raúl Flores, reportó un boquete en una pared por donde sacaron a los animales. Meses después, el 14 de septiembre, dos caballos, Spirit y Lucero, aparecieron en Nopaltepec.
El 18 de marzo, una protesta pacífica de la doctora Alejandra Ceccopieri contra la agencia automotriz MG se volvió viral. Tras fallas en su vehículo y falta de respuesta, bloqueó la entrada con su auto. Cientos de personas la apoyaron, y la protesta terminó en una verbena con carnita asada, música norteña, mariachis y botargas.
En Tecomán, Colima, agentes municipales implementaron en julio una estrategia de proximidad social: amenizaban fiestas infantiles. La población se dividió entre quienes aplaudieron la iniciativa y quienes criticaron la acción, preocupados por posibles suplantaciones.



