Angélica Vale habló abiertamente sobre su separación de Otto Padrón, con quien compartió 14 años de matrimonio. En una entrevista para el programa Hoy, la actriz y conductora reveló cómo ha enfrentado esta nueva etapa, priorizando la armonía familiar y su crecimiento personal.
Una relación cordial tras la ruptura
Vale aseguró que mantiene un vínculo respetuoso con su expareja, enfocándose en la crianza de sus hijos. "Creo que es una relación que va a ser para siempre", afirmó, destacando que han logrado construir una dinámica basada en el respeto mutuo. "Vamos a ser socios toda la vida", agregó, subrayando que es preferible "separados llevándonos bien que juntos y mal".
El reencuentro con uno mismo
La actriz también reflexionó sobre la importancia de reconectar con su identidad tras años de relación. "Me estoy disfrutando mucho como mujer, como ser humano", expresó. Reconoció que durante el matrimonio es común descuidarse, y aconsejó a otras mujeres: "Luego uno se abandona, y no lo hagan".
Terapia como herramienta clave
Angélica reveló que tanto ella como su familia han recurrido a terapia profesional para manejar el cambio. "Todos estamos en terapia y nos está yendo muy bien", compartió. Para ella, expresar emociones y comprenderse a sí misma ha sido fundamental: "Llegar y contarle a alguien lo que sientes te ayuda a entenderte".
Sin prisa por el amor romántico
En cuanto a nuevas relaciones, Vale confesó que por ahora no está interesada. "Ahorita no quiero saber de nada de esas cosas", dijo entre risas, aunque bromeó que haría una excepción por el actor Robert Downey Jr. Su enfoque actual está en sanar y disfrutar el presente, con el apoyo incondicional de su madre, Angélica María, y sus hijos, a quienes considera su mayor motor.
A casi cinco meses de confirmar su divorcio, la actriz demuestra que una ruptura puede transformarse en una oportunidad de crecimiento. Su mensaje es claro: a veces, separarse también es una forma de amar mejor.



