En el marco del centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí (10 de junio) y los 110 años del nacimiento de Juan Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973), Vaso Roto Ediciones presenta la antología El Arte de Gaudí, que reúne todos los ensayos que el simbólogo, poeta y crítico de arte escribió entre 1949 y 1956 sobre las obras emblemáticas del arquitecto en Barcelona, como la Sagrada Familia, Park Güell, la Casa Batlló y la Casa Milà.
Un vínculo personal y artístico
Victoria Cirlot, especialista en arte y cultura medieval e hija del autor, compartió en una conferencia en línea desde Monterrey algunas impresiones personales sobre el trabajo profesional de su padre en torno a Gaudí. "Mi padre creció en la Casa Milà, yo creo que esa es la primera impresión tremenda con respecto a Gaudí, un recuerdo de infancia", afirmó.
La académica destacó que Cirlot, como crítico de arte, estaba en constante relación con las vanguardias artísticas. "Cuando escribe 'El arte de Gaudí' acaba de llegar de París, en el año 1949, y ha establecido contacto con André Breton. Es justo a la vuelta cuando empieza a escribir el libro sobre Gaudí", explicó.
Victoria Cirlot subrayó que Gaudí fue bien acogido por el surrealismo. Recordó que en los años 30, el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, en la exposición Fantastic Art, ya dedicaba páginas a la arquitectura de Casa Milà y Casa Batlló, y que Dalí le había dedicado un artículo en la revista surrealista Minotaure.
Reedición cronológica
El eje central de este libro es El Arte de Gaudí (Ediciones Omega, 1950), la primera monografía dedicada al arquitecto tras la efervescencia mediática por su muerte en 1926, publicada dos años antes del centenario de su nacimiento (1952). En esta nueva edición, los textos aparecen en orden cronológico para que el lector pueda apreciar los cambios y matices con los que Cirlot explica al arquitecto. Aunque la mayoría es prosa, también incluye poemas dedicados a Gaudí y sus creaciones. Concluye con un texto de 1966, que fue publicado como prólogo a Introducción a la arquitectura de Gaudí.
"El libro nace directamente, lo dice el propio Cirlot en el prólogo a la segunda edición de 1956, porque a través de Frobenius encontró imágenes de la arquitectura africana donde aparecían conos muy semejantes a los de Gaudí. Esto fue el impulso del estudio de la obra de Gaudí, una relación que nadie había señalado y que resulta inexplicable", explicó Victoria Cirlot.
Encuentro de creadores
Aunque se declara desconocedora de la arquitectura mexicana, la académica intuye que la influencia de Gaudí en el arte mexicano "es muy interesante". "Antes de venir a Monterrey, Enrique Granell (editor y prologuista) me comentó que la obra de O'Gorman es muy cercana a la de Gaudí. Me encantaría encontrar las memorias de O'Gorman donde manifiesta su pasión por la arquitectura gaudiniana", compartió.
Victoria Cirlot apuntó que una de las tesis del libro es que la obra de Gaudí se sitúa entre el naturalismo y el expresionismo. "Entre una estética modernista —a la que pertenece Gaudí— pero también con avances estéticos de primer orden. Eso motivó la fascinación de Cirlot", detalló.
Para ella, el libro reúne dos ámbitos creativos igualmente importantes. "La arquitectura requiere una comunidad mayor que la escritura poética, pero en ambos casos estamos ante la poiesis, ante el hacer, que transparenta el mundo interior", expresó. Por eso, considera que en Cirlot hay una comprensión sobre Gaudí como creador y persona, "porque sintió una afinidad con ese artista y su obra. Sin esa afinidad se pueden hacer estudios rigurosos, pero no acontece esa comprensión tan intensa como en este libro".
Además de las perspectivas novedosas frente a las interpretaciones tradicionales, Victoria Cirlot destacó el valor documental y crítico de esta edición, que de la página 81 a la 93 incluye una selección de las fotografías publicadas en el libro original de 1950. "Es un libro que me hace una ilusión tremenda que haya salido y creo que es un homenaje tanto a Gaudí como a Cirlot", concluyó.



