Un Espacio Histórico Donde Convergen las Artes Clásicas y el Diseño Moderno
En el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, específicamente en la calle de Academia 22, se encuentra un inmueble que ha sido testigo de siglos de historia cultural. Originalmente, este lugar albergó el Hospital Real del Amor de Dios, fundado en 1540 bajo las instrucciones del primer obispo de la Nueva España, fray Juan de Zumárraga. Más tarde, en 1785, el recinto se transformó en la Real Academia de Nobles Artes de San Carlos de Nueva España, una institución dedicada a la formación de artistas bajo la dirección del grabador español Jerónimo Antonio Gil.
La Evolución hacia la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM
Hoy en día, este emblemático edificio es la sede de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se imparten estudios de especialidad y posgrado. Desde sus inicios, la academia ha sido un pilar en la educación artística, y su biblioteca juega un papel crucial en este legado.
Desde la época de Antonio Gil, se generó una biblioteca que comenzó con 53 libros que él mismo trajo consigo desde España. A lo largo de los años, aunque sus fondos fueron desfragmentados en diferentes momentos para integrarse a otros acervos bibliográficos, actualmente resguarda una de las bibliotecas universitarias y especializadas más importantes de la Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales de la Información de la UNAM.
El Gabinete del Libro Alternativo: Una Revolución en la Práctica Bibliotecaria
En entrevista para Excélsior, la coordinadora de la Biblioteca de la Academia de San Carlos, Georgina Yuriko Valdez Ángeles, destacó una colección única denominada Gabinete del Libro Alternativo. Este concepto ha revolucionado la práctica bibliotecaria en años recientes, ofreciendo una forma diferente de interactuar con los libros y fomentando la creatividad entre estudiantes y académicos.
Dentro de esta colección, se encuentra una sección especial dedicada al artista Melquiades Herrera, profesor de la Academia y precursor del performance en México durante la década de los ochenta. "Es su biblioteca personal: encontramos libros de arte, magia y origami. Todo lo encuadernamos en color naranja a manera de homenaje al maestro", concluyó la especialista. Esta iniciativa no solo preserva el legado de Herrera, sino que también inspira a nuevas generaciones de artistas y diseñadores.
La convergencia de arte clásico y diseño en este espacio histórico refleja la riqueza cultural de México, donde el pasado y el presente se entrelazan para crear un futuro vibrante en la educación y la creatividad.