Investigadora atribuye busto anónimo de Roma a Miguel Ángel tras década de estudio
Busto anónimo de Roma sería obra perdida de Miguel Ángel

Descubrimiento artístico reescribe la historia de Miguel Ángel

Una investigación de más de una década ha revelado que el busto del Cristo Salvador, ubicado en la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma y considerado durante siglos como obra anónima, sería en realidad una creación del maestro renacentista Miguel Ángel Buonarroti. La historiadora del arte Valentina Salerno presentó este miércoles en Roma los hallazgos que podrían revolucionar el catálogo conocido del artista.

Reconstrucción documental exhaustiva

Valentina Salerno ha dedicado más de diez años a rastrear el paradero de obras consideradas perdidas del genio florentino. En su estudio titulado "Miguel Ángel: los últimos días", la investigadora ha logrado reatribuir al menos veinte piezas al artista, utilizando una metodología rigurosa basada en documentación histórica.

"La estatua estaba catalogada simplemente como 'busto escultórico de un artista anónimo de la escuela romana del siglo XVI'", explicó Salerno durante la rueda de prensa. "Sin embargo, mediante el análisis de testamentos, correspondencia, diarios, informes, inventarios notariales y actas de cofradías desde 1564 hasta la actualidad, he podido reconstruir su verdadera procedencia".

El busto de Tommaso dei Cavalieri

La investigación revela que el busto realizado en 1534 retrata a Tommaso dei Cavalieri, amigo íntimo de Miguel Ángel. Según los documentos presentados por Salerno, la obra fue trasladada desde la casa de Buonarroti tras su muerte hasta la Iglesia de Santa Inés, donde inicialmente se conservó en una capilla cerrada antes de ser colocada en la basílica.

"Este descubrimiento es particularmente significativo porque desafía la creencia histórica de que Miguel Ángel destruyó cientos de bocetos, dibujos y esculturas antes de morir", afirmó la investigadora. "En realidad, el artista urdió un plan para salvarlas y evitar que cayeran en manos equivocadas, entregándolas a sus amigos más fieles".

Evidencia complementaria fortalece la teoría

La reconstrucción documental recibe apoyo adicional de un hallazgo reciente: durante una subasta de Christie's en Londres en febrero pasado, apareció un dibujo de un pie atribuido a Miguel Ángel cuya procedencia coincide exactamente con la establecida para el busto romano.

"Esta coincidencia es extraordinaria", señalaron académicos consultados sobre la investigación. "Consolida toda la cadena documental y proporciona evidencia material que respalda las conclusiones de Salerno".

Próximos pasos y ubicación actual

La investigación ha contado con la colaboración de la Orden de Canónigos Regulares de Letrán, que administra la Iglesia de Santa Inés. Ahora, corresponde a la comunidad científica internacional evaluar y certificar los hallazgos presentados por Salerno.

Mientras se espera la aceptación académica formal, que añadiría esta obra a las creaciones tardías de Miguel Ángel, el busto permanecerá en su ubicación actual en la Basílica de Santa Inés Extramuros de Roma. De confirmarse la atribución, esta pieza pasaría de ser considerada una obra anónima menor a convertirse en un testimonio invaluable de los últimos años creativos del maestro renacentista.