El Centro Nacional de las Artes (Cenart), uno de los espacios culturales más importantes de la Ciudad de México, mantiene activo su programa de impacto social "Cenart sale a la calle", que durante más de dos décadas ha acercado música, teatro y danza a escuelas, hospitales y espacios públicos. Su objetivo es llegar a públicos que normalmente no tienen acceso a actividades culturales, como pacientes en hospitales o estudiantes de escuelas públicas.
Arte fuera de los escenarios
Coordinado desde hace ocho años por la Mtra. Danae Zamorategui Jiménez, el programa busca acercar disciplinas artísticas a públicos diversos, especialmente aquellos con menor oferta cultural. Ha establecido vínculos con el IMSS para presentaciones en hospitales y Centros de Seguridad Social, generando espacios de esparcimiento para pacientes y adultos mayores. También colabora con alcaldías como Tlalpan, Iztacalco y Xochimilco, y con escuelas de nivel básico a través de la Autoridad del Centro Histórico, donde las actividades benefician a grupos de entre 300 y 500 estudiantes por jornada.
Crecimiento del programa
Iniciado en 2003, "Cenart sale a la calle" se enfocó en visibilizar el trabajo de estudiantes del INBAL a través de conciertos de música clásica y jazz. En 2006 se convirtió formalmente en opción de servicio social. Actualmente, participan alumnos de quinto año en música clásica y de cuarto en jazz. Para 2025, se incorporaron funciones de teatro con compañías invitadas y danza con artistas voluntarios, como la colaboración con Brotherman Artes Vivas, que ofreció presentaciones y talleres de expresión corporal. En 2026, el programa mantiene su base musical y busca retomar teatro y nuevas alianzas, como con el programa PICS del Sistema de Apoyos a la Creación, con al menos cuatro presentaciones en el primer semestre.
Experiencia con el público en Zaragoza
En el Centro de Seguridad Social Zaragoza, el grupo de jazz Exprofeso Sextet, integrado por estudiantes en servicio social, ofreció un concierto para unos 60 adultos mayores. Interpretaron temas como "Bésame Mucho" de Consuelo Velázquez. El público respondió con entusiasmo: algunos grabaron, otros siguieron el ritmo y varios felicitaron a los músicos al final. Los asistentes calificaron la experiencia como "excelente" y "una maravilla". Una persona comentó que llegó con malestar físico, pero durante el concierto logró distraerse y sentirse mejor. Para los jóvenes artistas, estas actividades representan una oportunidad profesional para interactuar con públicos diversos.
Retos por resolver
El programa enfrenta desafíos como la falta de presupuesto propio, funcionando mediante colaboraciones donde las instituciones solicitantes proveen transporte, logística y alimentación. Otro reto es ampliar la diversidad de disciplinas, atrayendo a más estudiantes de teatro y danza, quienes suelen optar por otras opciones de servicio social. También está el desafío geográfico: aunque tiene presencia en varias zonas, la mayoría de las actividades se concentra en la Ciudad de México, implicando traslados largos a alcaldías como Milpa Alta o Azcapotzalco. La meta es multiplicar las intervenciones para llegar a más comunidades, llevando el arte a donde no siempre llega y convirtiéndolo en una experiencia cercana y significativa.



