Colección Gelman: El tesoro artístico mexicano entre el MET y las subastas
Colección Gelman: tesoro artístico entre el MET y subastas

La Colección Gelman: Un legado artístico entre la gloria y la especulación

La exposición de las Galerías Gelman en el Metropolitan Museum (MET) de Nueva York presenta tres pinturas icónicas de Joan Miró: Mujeres, Pájaros y una Estrella (1949), Paisaje Animado (1927) y Patata (1928). Estas mismas obras alguna vez adornaron el departamento de los Gelman en la Gran Manzana, junto a piezas clave como El Señor del Viento y Paisaje Arcaico de Gunther Gerzso, además de cuatro pinturas fundamentales de Frida Kahlo.

Un acervo monumental y su composición

La Colección Gelman abarca tres grandes conjuntos artísticos. En primer lugar, un acervo poco conocido de Escultura Precolombina. En segundo término, una colección de 81 obras de arte moderno europeo, con firmas que van desde Edgar Degas y Pierre Bonnard hasta Henri Matisse, George Braque, Pablo Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí, Paul Klee, Jean Dubuffet y Francis Bacon. Este segmento fue donado en 1998 al MET.

Finalmente, el núcleo de Pintura Mexicana Moderna, que gracias a la asesoría de Robert Littman creció de 95 a 160 piezas. A estos se suma arte contemporáneo, totalizando entre 300 y 400 obras en toda la colección.

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La curaduría del MAM y sus revelaciones

La actual exhibición en el Museo de Arte Moderno (MAM), curada por la directora Marisol Argüelles y su equipo, reúne 68 piezas. Incluye notables trabajos de María Izquierdo y Francisco Toledo, así como dibujos y pinturas en papel de José Clemente Orozco—muralista que se negó a retratar a los Gelman—. La presencia de Orozco junto a David Alfaro Siqueiros y cuadros de Diego Rivera, como Vendedora de Alcatraces (1943), contradice el ideario anti-pintura burguesa de caballete que promovió el Muralismo, mostrando la frágil ética y congruencia política detectable desde el manifiesto del Sindicato de Obreros, Técnicos, Pintores y Escultores (1922-23).

Según Argüelles, existen colecciones más amplias y completas que la Gelman. Tras la muerte de Natasha Gelman en 1998, la colección se expandió, especialmente en el ámbito de la fotografía.

El verdadero potencial: Kahlo y Gerzso

Los alcances artísticos de la Colección Gelman, esbozados por Argüelles, apuntan a que su verdadero potencial radica en los acervos de Gunther Gerzso y Frida Kahlo. Del primero, se tenían 38 obras, pero sus nuevos dueños, la familia Zambrano, subastaron en Sotheby’s—en la Modern Day Auction de noviembre de 2024—pinturas clave como Verde Amarillo (1966), Paisaje Arcaico (1956) y El Señor del Viento (1949-50).

De Kahlo, el MAM exhibe las 10 pinturas que conserva esta colección, destacando por su poder estético y complejidad iconográfica piezas como Autorretrato con Monos (1943), Diego en mi Pensamiento (1943), El Abrazo de Amor de El Universo, la Tierra (México), Diego, Yo y el Sr. Xólotl (1949) y La Novia que se Espanta de Ver la Vida Abierta (1943).

El valor financiero y la amenaza del mercado

Las cuatro pinturas de Kahlo antes mencionadas constituyen el centro financiero de la Colección Gelman. De subastarse, podrían alcanzar entre 100 y 250 millones de dólares, o incluso más. Esta cifra potencial representa cerca de la mitad de los 500 millones de dólares en los que suele valuarse la totalidad de la colección.

La conservación del acervo de Gerzso podría revelarlo como un gran descubrimiento mundial. Sin embargo, el desmantelamiento en curso de la Colección Gelman, impulsado por la especulación del mercado y las subastas, se mezcla con su valor cultural, histórico y artístico.

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Reflexión final: Arte en la era del capitalismo total

Esta pugna entre lo global y lo local define al acervo de Arte Moderno Mexicano reunido por Jacques y Natasha Gelman. El proceso actual es una demostración prístina del destino que amenaza a todo tipo de arte en la era del Capitalismo Total, donde el valor financiero a menudo opaca el legado cultural.