Rijksmuseum confirma autenticidad de obra de Rembrandt tras investigación de dos años
Confirman autenticidad de obra de Rembrandt tras investigación

Rijksmuseum confirma autenticidad de obra de Rembrandt tras investigación de dos años

El Rijksmuseum de Ámsterdam ha confirmado oficialmente este lunes que la pintura "La visión de Zacarías en el templo", fechada en 1633, es una obra original del maestro neerlandés Rembrandt van Rijn. Esta conclusión llega tras una exhaustiva investigación técnica de dos años que revierte la decisión tomada en 1960, cuando la obra fue descartada como auténtica y atribuida a artistas de su entorno.

Una escena bíblica única

La pintura representa el momento en que el sumo sacerdote Zacarías recibe en el templo el anuncio del arcángel Gabriel sobre el nacimiento de su hijo, Juan el Bautista. "Rembrandt fue el primer artista neerlandés en pintar este tema. Es una pintura histórica, de tema bíblico", explicó a EFE el conservador del Rijksmuseum Jonathan Bikker.

Lo particular de esta obra es que, a diferencia de los grabados del siglo XVI en los que se basó, el pintor no representa al ángel de forma visible, sino que sugiere su presencia mediante una luz que emerge del humo del incienso. El gesto de asombro e incredulidad de Zacarías marca el instante previo a su castigo: quedar mudo por dudar del mensaje divino.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Proceso de investigación detallado

La obra, que pertenece a un coleccionista privado y estará en préstamo a largo plazo en el museo, fue analizada con técnicas avanzadas similares a las empleadas en la Operación "Ronda de noche", el proyecto de estudio y restauración del célebre lienzo de Rembrandt.

El proceso comenzó en 2023 cuando el propietario envió una fotografía digital al museo para solicitar su opinión. El cuadro había sido desatribuido por primera vez en 1960 y después asignado a artistas del entorno de Rembrandt, como Salomon Koninck o Jan Lievens. El padre del actual dueño lo había adquirido en 1961 como un Rembrandt, pero desde entonces no había vuelto a ser examinado en profundidad.

La investigación incluyó:

  • Examen con microscopio estereoscópico
  • Aplicación de dendrocronología para fechar los paneles de madera
  • Análisis de materiales con macro-XRF para estudiar los pigmentos
  • Comparación con otra versión de la misma composición conservada en Berlín
  • Estudios con radiografías y reflectografía infrarroja

Hallazgos concluyentes

El estudio determinó que el soporte de madera pudo utilizarse entre 1625 y 1644, un margen compatible con la fecha de 1633 inscrita en la pintura. "Todos los materiales encajan con lo que sabemos de su práctica en ese período", indicó Bikker.

Las radiografías y estudios con reflectografía infrarroja revelaron cambios en la composición de la obra, como modificaciones en el traje de Zacarías y en la forma de un incensario dorado. Estas alteraciones, invisibles en una copia mecánica, fueron replicadas en la versión que está en Berlín, lo que sugirió que esta depende del cuadro estudiado en Ámsterdam.

Además, un dibujo conservado en el Louvre muestra el incensario en su forma inicial, lo que apunta a que fue realizado en el taller mientras Rembrandt trabajaba en la composición.

Importancia del descubrimiento

La aplicación suelta de la pintura, los empastes gruesos en los puntos de luz y el tratamiento del rostro de Zacarías se asemejan a otras obras tempranas del maestro, como "Daniel y el rey Ciro ante el ídolo Bel" (1633) o "Jeremías lamentando la destrucción de Jerusalén" (1630).

El hecho de que esté realizada sobre tabla y no sobre lienzo ha permitido que conserve intactos los empastes originales, sin haber sido aplanados por procesos de reentelado. Esta obra amplía el conocimiento sobre la producción temprana de Rembrandt -tenía entonces unos 27 años- y sobre su interés por las visiones y revelaciones, un tema que abordó en otras pinturas y grabados.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Para el Rijksmuseum, la pintura no solo enriquece el catálogo del artista, sino que ofrece nueva información sobre su técnica y su forma de construir relatos visuales en los inicios de su carrera en Ámsterdam, en un período en el que Rembrandt se centraba sobre todo en retratos, más rentables, mientras las escenas bíblicas eran menos frecuentes.