Secretaria de Cultura niega paro en Cineteca Nacional ante amenaza de huelga
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, ha aclarado de manera enfática que no habrá un paro en ninguna de las sedes de la Cineteca Nacional, respondiendo así a la convocatoria de trabajadores para un paro simbólico programado para el 14 de febrero. En declaraciones recientes, la titular aseguró que las actividades continuarán con normalidad, minimizando la protesta como una acción de un grupo reducido de empleados.
Convocatoria de trabajadores y pliego petitorio
Trabajadores de las tres sedes de la Cineteca Nacional –Las Artes, Chapultepec y México– habían convocado a un paro para este sábado, exigiendo mejoras en sus condiciones laborales. A través de un comunicado, denunciaron que el 70% de la plantilla labora bajo honorarios, sin prestaciones de ley ni certidumbre salarial, situación que ha persistido por años. El pliego petitorio incluye seis puntos clave:
- Basificación de trabajadores o contratos de 1 a 3 años.
- Aviso de 90 días para renovación de contratos.
- Contratación de más personal para cubrir la demanda.
- Aumento significativo de salarios.
- Jornadas de 40 horas semanales con dos días de descanso.
- Transparencia en sueldos y presupuesto.
Los empleados argumentan que operan sin contratos, lo que consideran una relación laboral ilegal, y demandan indemnizaciones por tres meses de salario.
Respuesta oficial y postura del gobierno
Curiel de Icaza reiteró que no se paralizarán las cinetecas, destacando que el gobierno está sensibilizado con las demandas y busca fortalecer el trabajo de los empleados. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que las peticiones salariales están siendo analizadas por la Secretaría de Hacienda, aunque no se han dado detalles sobre plazos o soluciones concretas. La secretaria de Cultura insistió en que la mayoría de los trabajadores ama su lugar y no apoyará la huelga, atribuyendo la convocatoria a un pequeño grupo.
Este conflicto laboral pone en evidencia las tensiones en instituciones culturales públicas, donde la falta de contratos formales y prestaciones ha sido normalizada, según los manifestantes. Mientras las autoridades descartan interrupciones, los trabajadores buscan visibilizar su lucha por dignidad laboral en un sector clave para la cultura mexicana.