Tomás Díaz Cedeño presenta 'Withdrawal': una fusión de Raves, misticismo y reflexión sobre el agua
El artista mexicano Tomás Díaz Cedeño inauguró su exposición 'Withdrawal' en la Galería Peana, una muestra que también se extiende a otros espacios como BWSMX y Parallel Oaxaca. La obra, documentada fotográficamente por Eduardo Egea, BWSMX y Parallel Oaxaca, presenta una exploración profunda de las subculturas urbanas contemporáneas.
Instalaciones que desafían la percepción
En el corazón de la exposición, Díaz Cedeño recrea tres gabinetes de baño titulados 'Baño Cósmico'. Estos espacios, paradójicamente, fusionan elementos de las fiestas Rave con un misticismo ancestral. Las instalaciones incluyen:
- Mirillas y vaciados en aluminio que evocan los Glory Holes, tradicionalmente asociados al sexo anónimo.
- Manijas de puerta en forma de cuerdas Shibari, una práctica de atadura erótica japonesa.
Además, una mesa con seis pequeñas fuentes combina bronce y cerámica, donde el agua circula en niveles que oscilan entre lo arquitectónico y lo bio-surrealista. Estos elementos evocan escamas de serpiente, huevos plateados, ramas, plantas, tuberías y ángulos de metal, creando un paisaje híbrido y evocador.
Reflexiones sobre el agua y la identidad
La obra de Díaz Cedeño dialoga directamente con el ensayo 'H2O y las Aguas del Olvido' (1985) de Iván Ilich. En este texto, Ilich analiza cómo el agua ha perdido su sentido natural, cultural y simbólico para convertirse en un mero recurso técnico y de servicios. Los gabinetes de 'Baño Cósmico' conectan esta idea con:
- El uso decorativo y funcional del agua en contextos urbanos.
- La forma del huevo como mito del origen en diversas culturas.
- La pérdida de sentido ideológico en subculturas como los Raves, que se han convertido en simulacros identitarios.
Las cuerdas Shibari, por su parte, introducen una ficción de control que ironiza sobre los baños como supuestos espacios de individualidad libre de vigilancia.
Evolución artística y preguntas críticas
Esta exposición marca un punto de inflexión en la trayectoria de Díaz Cedeño. Anteriormente, en muestras como 'Almas Desposeídas, Ningún Hombre fue mi Hermano' (2014) en Parallel Oaxaca, el artista exploró la desintegración del yeso y la temporalidad del espacio. En 'Vasijas' (2018), abordó el vínculo entre amuletos y tiempo.
Sin embargo, en 'Withdrawal', Díaz Cedeño parece alejarse de la exploración formal de materiales—algo característico de artistas como Gerda Gruber, Tania Pérez Cordova o Ektor García—para adentrarse en la creación de instalaciones Gesamtkunstwerke u obras de arte total. Este enfoque tiene raíces en movimientos mexicanos como Suma y Proceso Pentágono, y ha sido adaptado recientemente por figuras como Mariana Botey, Rolando López, Cristóbal Gracia, Los Ingrávidos, y colectivos como la Organización de Expedientes y Archivos (OEA) y la Unidad de Montaje Dialéctico (UMD).
Esto plantea preguntas cruciales sobre su evolución artística:
- ¿Ha disminuido Díaz Cedeño la exploración formal para dar más importancia a los temas, en un proceso que podría llamarse 'Tematización del Arte'?
- ¿Está sentando las bases para un Formalismo Crítico en el arte contemporáneo mexicano?
La exposición se complementa con un diseño sonoro de Gabo Barranco/AAAA, donde los bajos de música electrónica se desvanecen al acercarse a una esquina de la sala, guiando al espectador a través de un viaje sensorial y conceptual.



