Diana Haro, una joven actriz nacida en McAllen, Texas, pero criada en Guadalajara, se ha convertido en una de las figuras más destacadas de la televisión mexicana. Egresada del Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa, ha participado en diversas producciones, pero es su papel en la telenovela Mi Rival el que la ha puesto en el centro de atención. En esta historia, que narra la rivalidad entre Paloma y su hija Bárbara por el amor del mismo hombre, Haro interpreta a Rosa Martínez, la antagonista juvenil.
El inicio de su vocación
En entrevista para Gente Bien, Diana Haro compartió cómo descubrió su pasión por la actuación: “Desde pequeña amaba contar historias, interpretar y ver muchas películas. Al ver la televisión, ya sea actuación o conducción, se me aceleraba el corazón y sabía que ahí tenía que estar”. Con cinco años de carrera desde su graduación del CEA, la actriz ha demostrado su dedicación y talento.
El personaje de Rosa Martínez
Haro describe a Rosa como “terca, sin amor propio, sin identidad, con muchas ganas de encontrar su destino, caprichosa, manipuladora y con un gran sentido de la moda”. El principal reto fue “hacerla ver como una villana fuerte y caprichosa cuando en realidad es muy vulnerable y esconde todo su dolor en la sonrisa y en la ropa que usa”.
La oportunidad de su vida
La oportunidad de interpretar a Rosa llegó gracias a Carmen Armendáriz, quien vio su trabajo en El gallo de oro y le dio la confianza para el papel. “Trabajar con Carmen fue un sueño; conozco su trayectoria y me emocionó que me diera mi primera villana”, afirmó Haro.
Preparación y aprendizaje
Para prepararse, Haro se enfocó en la fisicalidad del personaje: “Rosa es muy física y expresiva; intenté que siempre tuviera una sonrisa encantadora para lograr lo que quería. Le agregué un acento fresa y mostré su lado humano con Paloma y su lado manipulador con Georgina”. La actriz aprendió que “menos es más” y la importancia de seguir sus impulsos y divertirse en escena.
Sueños profesionales
Su sueño es “representar a México internacionalmente, representar mi cultura y mi historia, y seguir haciendo personajes que inspiren y tengan un mensaje importante”. La telenovela durará aproximadamente dos meses y medio, y después seguirá haciendo castings, preparándose física, emocional y actoralmente.
Diana Haro concluyó: “Gracias por el espacio, sigan sus sueños y estén listos para las oportunidades que llegan una vez en la vida... ¡y arriba guanatos!”.



