La artista visual Gerda Gruber (Bratislava, 1940) recibió la Medalla Bellas Artes en Artes Visuales 2026 en una ceremonia realizada en el Museo de Arte Moderno (MAM). Durante el evento, también se inauguró la exposición “Gerda Gruber. Entre verde y agua”, que reúne 112 piezas que abarcan su trayectoria de más de cinco décadas.
Reflexiones sobre la naturaleza y el reconocimiento
En entrevista previa a la ceremonia, Gruber explicó la relación entre las semillas aladas y la columna vertebral humana: “Casi todas las semillas que tienen alas, tienen una vértebra; nosotros también tenemos una. Nada más no volamos”. La artista señaló que su obra explora la conexión del ser humano con la naturaleza.
Sobre la medalla, expresó su gratitud: “Ningún reconocimiento, ninguna medalla te la ganas solita. Siempre hay alumnos, colegas, gentes, instituciones que te acompañan para llegar a este punto”. Compartió el galardón con sus colegas y alumnos.
Respecto a sus proyectos actuales, mencionó que estudia la hojarasca: “Es un elemento de la naturaleza que aparentemente está para fertilizar la tierra y a mí me gusta mucho cómo se transforma en una forma espirálica”.
Trayectoria y legado en México
Desde 1975, Gruber radica en México y ha contribuido al desarrollo artístico local. Fundó el Taller de escultura en barro en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) e impulsó la creación de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) y la Fundación Gruber Jez.
En la ceremonia, la directora del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, leyó un mensaje de la Secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, quien no asistió. Destacó que Gruber “marcó una transformación decisiva en la escultura contemporánea de México, impulsó la recuperación del barro como lenguaje artístico actual, influyó en la formación de nuevas generaciones y la construcción de una relación profunda entre creación, materia y naturaleza”.
La directora del MAM, Marisol Argüelles, señaló que la exposición “no solo presenta su obra, sino que encarna una forma muy particular de pensar su relación con el espacio”.
La exposición “Entre verde y agua”
Después de 50 años, Gruber vuelve al MAM con una retrospectiva curada por Daniela Pérez. La muestra incluye 112 piezas que van desde dibujos, esculturas, instalaciones y videoarte, utilizando materiales como barro, porcelana, henequén, bronce, algodón, bambú y madera. Se agregaron seis piezas inéditas, entre ellas una intervención en el Jardín Escultórico con bebederos para aves e insectos y tres esculturas en bronce recientes.
La curadora explicó que la iluminación aprovecha el tono ámbar de los domos y la forma circular del espacio, constante en el trabajo de Gruber: “El círculo y la elipse son siempre una constante en su trabajo porque es la misma forma de la semilla, del ojo, de la canoa maya”.
La exposición estará abierta hasta el 13 de septiembre, de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas, en el MAM (Avenida Paseo de la Reforma s/n, Bosque de Chapultepec I Secc, Miguel Hidalgo, CDMX). Se acompaña de un libro antológico con ensayos de investigadores y curadores.



