Papalote y Movimiento STEM unen fuerzas para inspirar a las futuras científicas mexicanas
En el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, el Papalote Museo del Niño y Movimiento STEM han inaugurado la experiencia visual "Ojos en el Universo", una exhibición diseñada específicamente para inspirar a las nuevas generaciones y promover el acceso equitativo a la ciencia entre las niñas mexicanas.
Una ventana al cosmos para las futuras astrónomas
Alejandra Cervantes, directora general del Papalote, explicó que esta muestra coincide estratégicamente con la conmemoración internacional que busca visibilizar el potencial de las niñas en la exploración espacial y la investigación científica. "No podemos esperar a que las niñas sean adultas para decirles que pueden ser científicas; esa chispa debe encenderse en la infancia", afirmó con convicción.
La exhibición presenta imágenes de alta resolución capturadas por los telescopios James Webb, Hubble y la misión Gaia, invitando a las menores a reconocerse como las futuras protagonistas del desarrollo científico. "Es nuestra forma de decirles que el cosmos también les pertenece", añadió Cervantes. "Queremos que al ver estas galaxias, ellas se vean a sí mismas como las próximas astrónomas e ingenieras que descifrarán los misterios del mañana".
El poder del aprendizaje tangible
El museo emplea el método educativo Papalote, una metodología propia basada en el aprendizaje a través del juego que se alinea con la Nueva Escuela Mexicana (NEM). Esta aproximación busca complementar las clases que los niños y jóvenes reciben en las aulas, permitiéndoles reforzar conocimientos de manera práctica y entretenida.
"Fomentamos que las niñas se vayan con un aprendizaje tangible", detalló Cervantes. "La mayoría de los talleres que damos aquí en materia de STEM culminan con algo palpable: un robot, un circuito que acaban de conectar. Ese poder tocar y sentirlo hace que las niñas se empoderen y digan 'sí puedo, yo la programé y sí puedo'".
Katya Echazarreta: la inspiración viviente
La exposición temporal "Estación Espacial Papalote", que comenzará en 2026, contará con la inspiración de Katya Echazarreta, la primera mujer mexicana en llegar al espacio. "Era una niña como ustedes que están aquí", explicó Cervantes ante decenas de visitantes infantiles. "Un día en tercero de primaria, gracias a la inspiración de su maestra, decidió ser astronauta y llegó al espacio en 2022".
Echazarreta representa el mensaje central de la iniciativa: "que sí se puede y no hay barreras, y cuando le ponemos empeño y esfuerzo lo podemos lograr". Su historia personal sirve como testimonio vivo de las posibilidades que se abren cuando se fomenta la curiosidad científica desde la infancia.
El talento no tiene género
Graciela Rojas, directora de Movimiento STEM, enfatizó que el Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia debe traducirse en acciones tangibles e intencionadas a favor de las mujeres. "El talento no tiene género y el piso no ha estado pareja para que las mujeres participemos en estos campos de estudio que sin duda alguna son los de mayor potencial", señaló con claridad.
Rojas explicó que la educación STEM se basa en trabajar por proyectos, donde equivocarse y volver a intentar forma parte fundamental del proceso científico. "'Ojos en el universo' es una invitación para mirar hacia arriba, pero también para mirar hacia adentro y recordar que la ciencia debe de ser un lugar en donde las niñas, adolescentes y jóvenes también caben", afirmó.
Una colaboración internacional significativa
La exhibición proviene del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, representando un orgullo para el Papalote Museo del Niño poder traer muestras de talla internacional a las niñas y niños de México. Alejandra Castellanos, representante del museo neoyorquino, destacó a través de un mensaje en video que ambas instituciones comparten "la misión de encender la curiosidad científica desde la infancia y asegurar que ese asombro sea para todos y todas".
"A través de fotografías estaremos más cerca del universo y podremos descubrir las galaxias y estrellas", concluyó Cervantes sobre esta experiencia que promete despertar vocaciones científicas entre las menores mexicanas.