Internos del Penal de Santa Martha Acatitla crean impresionante colibrí monumental por fiebre mundialista
En una muestra de creatividad y pasión deportiva, internas del Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla han elaborado una escultura monumental de un colibrí que mide 2.5 metros de altura. Esta obra artística, construida íntegramente con materiales reciclados, fue inspirada por la fiebre mundialista en apoyo a la Selección Mexicana de Fútbol de cara a la Copa del Mundo 2026.
Detalles de la creación artística
La escultura, que representa al ave emblemática de México, fue realizada utilizando:
- Botellas de plástico recicladas para las plumas y estructura principal.
- Tapas de envases de diversos colores que simulan el vibrante plumaje del colibrí.
- Alambre y otros materiales de desecho para dar forma y estabilidad a la pieza.
Este proyecto forma parte de un taller de arte y reciclaje que se imparte dentro del penal, con el objetivo de fomentar la reinserción social a través de actividades productivas y terapéuticas. Las internas dedicaron varias semanas al diseño y construcción de la escultura, coordinadas por instructores especializados.
Significado y contexto del proyecto
La elección del colibrí no es casual: este ave es un símbolo nacional de México, asociado con la buena suerte, la energía y la resistencia. Al vincularlo con la fiebre mundialista, las creadoras buscan transmitir un mensaje de unidad y esperanza, tanto para ellas mismas como para el país en el contexto deportivo.
La obra será exhibida temporalmente en áreas comunes del centro penitenciario, donde servirá como un punto de inspiración y motivación para otras internas. Autoridades del penal han destacado que este tipo de iniciativas:
- Promueven la rehabilitación y el desarrollo de habilidades entre la población reclusa.
- Fomentan la conciencia ambiental a través del uso creativo de materiales reciclados.
- Contribuyen a reducir el estrés y mejorar el clima social dentro de la institución.
Este colibrí monumental se suma a otras expresiones artísticas que han surgido en penales mexicanos, demostrando que el arte puede florecer incluso en contextos de privación de libertad, transformándose en una herramienta poderosa para el cambio personal y colectivo.



