Una pequeña librería en Tokio ha revolucionado el concepto de venta de libros al ofrecer un solo título por semana. Morioka Shoten, ubicada en el exclusivo barrio de Ginza, desafía la saturación del mercado editorial y el auge de las ventas en línea con una propuesta minimalista que pone en valor la lectura única.
El concepto de 'issatsu, isshitsu'
El dueño, Yoshiyuki Morioka, explica que la idea surgió de la necesidad de simplificar: "Pensé que si había un solo libro, no necesitaba nada más". Bajo el lema 'issatsu, isshitsu' (una habitación, un solo libro), cada semana se selecciona una obra que es acompañada de charlas, eventos y una decoración temática que envuelve el espacio.
A pesar de que en Tokio la oferta cultural es abrumadora, la librería, inaugurada en 2015, atrae a diario a curiosos. "El valor está en el propio concepto. No existe otra librería como esta en el mundo", afirma Morioka.
Un espacio con historia
La librería se encuentra en el histórico Edificio Suzuki, que alguna vez albergó la editorial Nippon Kobo. Morioka no eligió este lugar al azar: con un presupuesto limitado, buscó un espacio que ya tuviera historia en lugar de diseñar uno nuevo.
La experiencia de Morioka
De joven, Morioka trabajó en una librería en Jimbocho, el epicentro literario de Tokio. Allí, la abundancia de títulos le hizo sentir que "era imposible abarcarlo todo". Organizaba eventos para centrar la atención en un solo libro, lo que lo llevó a buscar una nueva forma de acercarse a la lectura.
Esta semana, tras una dedicada a la ceremonia del té, Morioka ha seleccionado un libro sobre las estaciones y el calendario japonés. "Busco ir más allá de mí mismo, encontrar algo que supere mis propios límites y amplíe mi mirada", explica.
Un mercado saturado
Mientras tanto, el mercado editorial japonés publica alrededor de 80,000 títulos al año, más de 200 libros diarios, de los cuales pocos alcanzan altos niveles de lectura. En España, el 49.4% de los títulos impresos no venden un solo ejemplar al año, según la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal).
Las librerías tradicionales en Japón han disminuido casi un 50% en veinte años, y los ingresos por libros físicos están en su nivel más bajo en 50 años, según la Asociación de Editores y Libreros de Japón (APJEA).
Morioka Shoten, sin variedad ni excesos, ha encontrado su equilibrio en la contradicción: un negocio que sobre el papel no debería funcionar, pero que atrae a quienes buscan una experiencia de lectura única.



