El Museo Regional de Guadalajara (MRG) alberga un tesoro documental de incalculable valor histórico: el códice conocido como el Lienzo de San Sebastián. Esta pieza es un testimonio visual de la resistencia indígena y las complejas relaciones coloniales, que ha motivado profundas investigaciones y un minucioso proceso de restauración iniciado en 1994.
Origen y características del Lienzo
El lienzo pertenece a la tradición cartográfica tlaxcalteca del siglo XVI. Estos documentos eran elaborados por grupos indígenas que, tras participar activamente en la conquista junto a los españoles, utilizaron la pintura y la escritura como herramientas de defensa legal. Es un ejemplo magistral de hibridismo cultural: combina técnicas pictográficas prehispánicas con convenciones europeas, y en él conviven el náhuatl y el castellano. Un detalle crucial que reafirma su origen es la presencia del Escudo de Armas de Tlaxcala, símbolo del estatus privilegiado que estos aliados mantenían ante la Corona.
A diferencia de los códices en papel amate o maguey, este ejemplar está elaborado sobre tela, razón por la cual se le denomina “lienzo”. La pieza que hoy se admira es, en realidad, una copia fiel realizada en el siglo XVII, según reza su propia inscripción: “Mapa geográfico es copia del antiguo Concuerda a su Original por Don Pedro Nicolas Antuconagoita de obras públicas con cédula del Virreinato…Ya concedido sacado del mapa que existe en el Archivo de la ciudad de Sevilla… yo día 16 de febrero de 1641…”.
Un mapa con trasfondo político
Durante diversas investigaciones y a pesar de la intensa búsqueda en el Archivo General de Indias, el rastro del mapa original se pierde en el tiempo. Se sospecha que podría yacer en alguna colección privada, práctica común en la época donde estos documentos eran el único título de propiedad legal para defender el territorio. Este lienzo es un mapa geográfico-topográfico que retrata la región ubicada a unos 30 km de la actual Guadalajara. Describe con detalle la arquitectura, orografía e hidrografía de la zona, pero su verdadero trasfondo es político: el documento nació del fragor de las disputas por la tierra.
De igual forma, el mapa delimita las posesiones de las poblaciones indígenas sujetas a la cabecera de Tlajomulco, específicamente del pueblo de San Sebastián. En el siglo XVII, estas tierras de valle, de riego y de agostadero eran vitales para la supervivencia y la economía de la Nueva Galicia. La presencia del sello tlaxcalteca en un documento de la zona de Tlajomulco hace recordar que la conquista de esta región por Nuño de Guzmán no fue una empresa estrictamente española, sino que contó con el brazo armado y la cultura de miles de aliados indígenas.
Importancia patrimonial
Por su relevancia para la identidad y la memoria histórica de Jalisco, el Lienzo de San Sebastián no debe ser visto solo como una reliquia, sino como un pilar del patrimonio cultural que merece un lugar destacado en la exhibición permanente del Museo Regional de Guadalajara. Esta entidad está compuesta por aspectos de índole multicultural que durante su proceso evolutivo ha forjado de manera distintiva su identidad. Sus habitantes, como parte esencial de sus componentes, producen la herencia cultural material e inmaterial, representada por su entorno natural, arquitectura, urbanismo y tradiciones, los cuales se encuentran sujetos a un proceso constante de adaptación a los tiempos modernos.



