Restauradores del Vaticano limpian el 'Juicio Final' de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina
Limpieza del 'Juicio Final' de Miguel Ángel en Capilla Sixtina

El Vaticano inicia delicada limpieza del icónico 'Juicio Final' de Miguel Ángel

Un andamio cubre actualmente el grandioso fresco del 'Juicio Final' en la Capilla Sixtina, donde un equipo especializado de aproximadamente treinta restauradores trabaja meticulosamente para devolver su esplendor original a la obra maestra de Miguel Ángel. Esta intervención se produce exactamente tres décadas después de la polémica restauración de 1994, que aunque rescató los colores vibrantes de la pintura, generó profundas divisiones entre historiadores del arte y expertos en conservación.

Una capa blanquecina que eclipsaba la obra

La directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, explicó recientemente la necesidad de esta intervención: "Nos hemos visto obligados a colocar un andamio porque, aunque el fresco está en muy buen estado, necesitábamos retirar esta capa de sal. Es una operación facilísima". La estructura temporal permite al público seguir visitando la capilla donde se celebran los cónclaves papales, aunque el fresco del ábside permanece parcialmente oculto por una lona que reproduce la obra para no privar completamente a los visitantes de su contemplación.

Con el paso de los años, las figuras poderosas del fresco -el Jesucristo que juzga desde el epicentro, los ángeles y las almas de salvados y condenados- habían perdido tonalidad bajo una pátina blanquecina. Esta capa, identificada como lactato de calcio, se había formado gradualmente en el espacio poco ventilado debido a la respiración de los millones de visitantes que recibe anualmente la Capilla Sixtina.

Metodología científica para una limpieza delicada

Fabio Morresi, responsable de Investigaciones Científicas de los Museos Vaticanos, detalló el proceso: "Esta capa no ha dañado la pintura y la sal formada estaba en la superficie y se retira fácilmente. Pero había eclipsado los saltos cromáticos del 'Juicio Final'". Los trabajos comenzaron con la compleja instalación del andamio en este tesoro del arte universal, seguida de una exhaustiva documentación fotográfica del estado actual de la obra.

La técnica de limpieza empleada por los expertos vaticanos consiste en recorrer toda la enorme superficie del fresco aplicando agua desionizada con pinceles sobre una doble capa de papel japonés, material especialmente diseñado para proteger los pigmentos originales. Barbara Jatta describió poéticamente el proceso: "Es como cuando te sacudes de la piel la sal del mar en la playa".

Historia de una obra maestra renacentista

La Capilla Sixtina representa un verdadero catecismo artístico donde cada rincón alberga tesoros pictóricos. En sus paredes, maestros como Botticelli y Ghirlandaio plasmaron escenas de la vida de Jesús y Moisés, mientras que Miguel Ángel recibió en 1508 el encargo del papa Julio II de recrear el Génesis en la bóveda. Casi tres décadas después, con 61 años y ya consagrado como artista 'Divino', el mismo Miguel Ángel fue contratado por el papa Pablo III para representar el término de la vida terrenal: el 'Juicio Final'.

El artista invirtió cinco años completos, desde 1536 hasta 1541, en crear esta obra estremecedora que, según la tradición, hizo caer de rodillas al propio pontífice al descubrirla, implorando el perdón divino ante la severidad de las escenas evocadas. En el centro de la composición, sobre un mundo de cielo límpido y azul, Cristo aparece a punto de dictar sentencia, alzando el brazo derecho como queriendo calmar el tumulto de almas que le rodea.

Le acompañan decenas de santos, beatas y personajes piadosos que esperan tranquilamente su veredicto, incluyendo a San Pedro con sus llaves y un san Bartolomé con su propia piel desollada que muchos expertos interpretan como un autorretrato del artista. En la parte inferior, las trompetas de los ángeles despiertan a los muertos para someterles al juicio final, donde algunos son elevados al cielo mientras otros desgraciados son arrastrados por demonios hacia el infierno.

Próximo renacimiento de un icono universal

El 'Juicio Final', considerado un tratado magistral de anatomía humana por la perfección de los cuerpos representados (que posteriormente fueron 'vestidos' por motivos de censura), pronto recuperará todo su esplendor y dramatismo original. Los trabajos de limpieza continuarán durante cinco semanas, hasta el período de Pascua, permitiendo que esta obra cumbre del Renacimiento siga sorprendiendo a las generaciones futuras desde el corazón mismo del Vaticano.

Actualmente, la pátina blanquecina sigue siendo visible en algunas figuras del fresco, aunque los expertos aseguran que no afecta la integridad de la pintura subyacente. De hecho, como pudieron comprobar periodistas durante una visita organizada por el Vaticano, la textura es idéntica tanto en las zonas ya limpiadas como en las que aún conservan la capa de sal, confirmando que esta intervención es superficial y respetuosa con el legado de Miguel Ángel.