Exposición en Londres invita a degustar suelos comestibles de 44 países
Este miércoles se inaugura en Londres una muestra itinerante única que presenta una colección global de piedras comestibles, reuniendo muestras de arcilla, tiza y tierras ricas en minerales provenientes de todo el mundo que son aptas para el consumo humano. La exposición ofrece a los visitantes un encuentro sensorial extraordinario con el suelo, transformando la tierra en una experiencia gastronómica y cultural.
Un museo dedicado a la geofagia artística
El proyecto, creado por la artista masharu en Ámsterdam en 2017, ha evolucionado hasta convertirse en un museo itinerante que combina investigación geológica con narrativas culturales. La colección actual incluye más de 200 muestras comestibles procedentes de 44 países diferentes, invitando al público a descubrir la tierra como un material con sabor, textura y significado profundo.
Esta innovadora muestra también funciona como una plataforma de investigación en línea que documenta de manera exhaustiva una colección global de suelos comestibles. Según explicó masharu, artífice del proyecto, durante un pase previo para la prensa, la exposición incluye diversas muestras como "caliza, tierra vegetal e incluso tierra de cultivo", cada una con sus características particulares.
La mesa de degustación: corazón de la experiencia
En el centro de la exposición se encuentra una gran mesa de degustación donde se realizan catas guiadas diariamente. Los visitantes pueden seleccionar entre una variedad especial de suelos procedentes de diferentes rincones del planeta, cada uno con su historia y propiedades únicas.
Durante las degustaciones, se han podido identificar texturas y sabores particulares:
- La tierra de diatomeas mexicana, un polvo natural derivado de algas fosilizadas, presenta una textura similar a la harina sin cocinar
- La tierra curativa Luvos de Alemania se asemeja en textura a la sal fina
- En ambos casos, el sabor predominante es insípido, permitiendo apreciar principalmente las características texturales
Seguridad y regulación alimentaria
Aunque todas las muestras exhibidas son aptas para el consumo humano, solo algunas de ellas -específicamente las que se ofrecen para degustación- han recibido aprobación previa de las autoridades alimentarias correspondientes. Como medida de precaución adicional, todos los participantes en las catas deben firmar un documento declarando que no presentan alergias, enfermedades ni intolerancias alimentarias conocidas.
Algunas de estas muestras tienen aplicaciones prácticas más allá de la experiencia sensorial. Por ejemplo, la tierra para el tratamiento del lupus procedente de Alemania, que se puede probar en la exposición, se utiliza actualmente como suplemento alimenticio en la Unión Europea.
Documentación participativa y archivo vivo
Cada degustación va acompañada de una ficha detallada que incluye información sobre:
- El sabor específico de cada muestra
- El contenido mineral y composición geológica
- La historia cultural y usos tradicionales asociados
Los asistentes son invitados a aportar sus propias impresiones sensoriales en fichas compostables después de cada cata, creando así un archivo participativo que evoluciona constantemente. Esta documentación colectiva enriquece la investigación y permite un entendimiento más profundo de las percepciones humanas frente a materiales geológicos comestibles.
La exposición representa una fusión innovadora entre arte, ciencia gastronómica y antropología cultural, desafiando las concepciones tradicionales sobre lo que consideramos alimento y expandiendo los límites de la experiencia sensorial contemporánea.



