En México, el 10 de mayo es una fecha importante porque se celebra el Día de las Madres, lo cual significa reconocer a todas las mujeres que han dado vida a otro ser y también su gran labor de cuidar, educar y amar a sus hijas e hijos. La labor maternal no debe ser tarea fácil, pero sin duda trae momentos de satisfacción para quienes lo hacen.
Pero ¿sabías que no solo las mamás humanas cuidan a su descendencia? También lo hacen las hembras de la mayoría de las especies de mamíferos, y el tiempo que invierten en el cuidado de sus crías (cuidado parental) depende del grado de desarrollo cuando nacen. En general se dividen en dos grupos: especies altriciales (crías inmaduras, indefensas) y precociales (son especies cuyas crías nacen muy desarrolladas).
Especies altriciales
En las especies altriciales las crías nacen sin o poco pelo, con los párpados y conductos auditivos cerrados, no se pueden alimentar de forma independiente y por un determinado periodo solo se alimentan de la leche materna. Por lo tanto, requieren del cuidado maternal por mayor tiempo, a diferencia de las especies precociales.
Dentro de este grupo podemos encontrar a los marsupiales como los tlacuaches (Didelphis sp.), los cuales son muy pequeños al nacer y tienen que pasar en promedio 120 días en el marsupio de su mamá para terminar de desarrollarse. Otro ejemplo son los osos hormigueros (Tamandua mexicana) que después de una gestación de 130 a 150 días, cargan a su cría en el lomo hasta una etapa ya desarrollada, la cual se independiza aproximadamente al año de nacida. Este comportamiento de cargar a las crías también se puede observar en el mono araña (Ateles geoffroyi), cuyas hembras inicialmente las llevan en la parte ventral y aproximadamente a los dos meses de edad son transportadas en el lomo hasta que son destetadas a los doce meses.
Especies precociales
Por otro lado, las crías de las especies precociales requieren cuidados parentales limitados, ya que nacen relativamente maduras, tienen la capacidad de moverse al momento de nacer o poco tiempo después y pueden alimentarse de forma independiente desde temprana edad mientras aún son amamantadas. Sin embargo, también requieren del cuidado de su madre para sobrevivir.
Por ejemplo, esto ocurre en los ungulados, donde las crías del venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y bura (Odocoileus hemionus) pueden ver, oír y moverse al momento de nacer. Pero las mamás venado las mantienen ocultas los primeros meses de vida para evitar que sean depredadas, además nacen con manchas circulares blancas que les ayudan a camuflarse entre la sombra de las plantas, y carecen de olor para no atraer a los depredadores. Después de tres meses de nacidas comienzan la muda del pelo y sus manchas desaparecen. Generalmente las hembras tienen una cría en su primera camada y dos en las siguientes, y estas permanecen a su lado hasta el primer año de edad.
Como puedes notar, la sobrevivencia de las crías de mamíferos depende en gran medida de los cuidados de sus madres, a las que también debemos celebrar en este día.



