Manuel Capetillo: La leyenda del 'mejor muletero del mundo' que conquistó el cine
La historia del toreo mexicano guarda con orgullo el nombre de Manuel Capetillo, un diestro jalisciense cuya maestría en el ruedo le valió el apodo de 'el mejor muletero del mundo'. Pero su legado trasciende las plazas de toros, extendiéndose al cine y la música, donde brilló como una de las grandes figuras del Cine de Oro mexicano.
El arte de la muleta: La técnica que definió una era
Según los expertos en tauromaquia, el reconocimiento de Capetillo como 'el mejor muletero del mundo' surgió de su habilidad excepcional durante el último tercio de la lidia. Su técnica se caracterizaba por una suavidad única al conducir las embestidas del toro, haciendo que la muleta pareciera una extensión natural de su brazo.
Capetillo poseía una mano izquierda prodigiosa, capaz de trazar naturales que mantenían al animal completamente fijo en la tela roja. Su dominio permitía que los toros se entregaran a su mando con una lentitud controlada, ajustando la velocidad del engaño a la del animal con una precisión que lo colocó por encima de sus contemporáneos.
Esta capacidad técnica no solo lo destacó en plazas mexicanas, sino que también le granjeó triunfos en recintos de renombre internacional como Las Ventas de Madrid, consolidando su reputación como pilar del estilo mexicano en la tauromaquia universal.
De Guadalajara a la pantalla grande: La vida de un ícono
Manuel Capetillo Villaseñor nació en Guadalajara, Jalisco, en 1926, y se convirtió en una columna del toreo nacional durante las décadas de 1950 y 1960. Formó parte de la célebre 'Cuadrilla de la Emoción' junto a figuras como Juan Silveti y Jorge 'El Ranchero' Aguilar.
Su presencia en el ruedo se distinguía por una planta arrogante y una elegancia innata que cautivaba a los tendidos. Pero su carisma no se limitó a las arenas: Capetillo extendió su fama al ámbito de la cultura popular, conquistando el cine y la música.
Como intérprete de canciones rancheras, demostró un talento versátil que complementaba su imagen de galán en la pantalla grande. Además, se erigió como el patriarca de una dinastía taurina y artística que continuaría con sus hijos Manuel y Guillermo Capetillo, dejando un legado que perdura en la memoria colectiva mexicana.
La combinación de su destreza taurina, su éxito cinematográfico y su aporte musical hacen de Manuel Capetillo una figura única en la historia del entretenimiento mexicano, cuyo apodo de 'el mejor muletero del mundo' resume la excelencia técnica que definió su carrera.



