Miguel León-Portilla: Un siglo del historiador que transformó nuestra visión del mundo indígena
Este 22 de febrero se conmemora el centenario del natalicio de Miguel León-Portilla (1926-2019), el historiador mexicano cuyo trabajo revolucionó la comprensión del pensamiento indígena prehispánico y contemporáneo. Según el investigador Patrick Johansson, su discípulo y continuador de su obra, lo que hizo diferente León-Portilla fue "dar un paso hacia el otro indígena", alejándose de los paradigmas europeos que los describían como salvajes para mostrar su verdadera otredad: un pensamiento filosófico refinado, una poesía hermosa y una manera distinta de estar en el mundo.
El camino hacia las fuentes originales en náhuatl
Johansson, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM y quien fuera alumno y profesor adjunto de León-Portilla durante más de cuatro décadas, explica que el historiador siguió el consejo fundamental de su maestro Ángel María Garibay: primero aprender náhuatl para consultar las fuentes en su lengua original. "Así, con sus investigaciones, León-Portilla no sólo reveló el pensamiento indígena, sino que también lo divulgó", afirma Johansson en entrevista con motivo del centenario.
Este domingo 22 de febrero se rendirá homenaje a Miguel León-Portilla en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con la participación de Natalia Toledo, Natalio Hernández y el propio Patrick Johansson, en un evento que celebra los 100 años del natalicio del también Premio Crónica 2013.
Revelando la otredad indígena más allá de los estereotipos
La contribución fundamental de León-Portilla, según Johansson, fue trascender los estudios que describían al indígena -tanto prehispánico como contemporáneo- mediante paradigmas conceptuales occidentales que los definían como salvajes e incivilizados. Al aprender náhuatl y consultar las fuentes originales, pudo acceder a una visión auténtica que las traducciones al español y las perspectivas coloniales habían oscurecido.
"León-Portilla da el paso hacia el otro indígena y trata de ver como él veía", explica Johansson, destacando que esto implicaba un ejercicio de empatía histórica: ponerse en el lugar del hombre prehispánico para comprender su contexto histórico y antropológico desde dentro.
La filosofía náhuatl: más que "flor y canto"
Johansson destaca que León-Portilla demostró la existencia de un trasfondo poético y una postura filosófica sofisticada en el indígena prehispánico. La metáfora náhuatl "In xóchitl, in cuícatl" (flor y canto) representa, según sus investigaciones, una posición filosófica mexica fundamental: "el fondo de las cosas no lo podemos conocer, sino realmente lo único que podemos ver es la poesía y a través de la poesía la revelación de este mundo".
Esta postura filosófica única quedó documentada en obras fundamentales como "La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes" (su tesis doctoral, revisada y ampliada múltiples veces) y "Quince poetas del mundo náhuatl". "No sólo reveló un pensamiento indígena original, sino que también lo divulgó", subraya Johansson sobre el impacto de estos trabajos.
El legado de un humanista generoso
Para Johansson, quien trabajó estrechamente con León-Portilla durante casi 40 años, el historiador era "un hombre generoso, un gigante en lo que hacía". Describe su experiencia de colaboración como "un enorme placer", destacando no solo su sabiduría sino también su pedagogía y su gran sentido del humor.
"Fui contagiado por Miguel León-Portilla, y te puedo decir no sé dónde empiezo yo, dónde termina Miguel", confiesa Johansson, quien actualmente continúa el trabajo del Seminario de Cultura Náhuatl de la UNAM. Recuerda a León-Portilla como un humanista integral: embajador de México ante la UNESCO, cronista de la Ciudad de México, y siempre dispuesto a compartir su conocimiento a pesar de sus múltiples compromisos.
Un legado monumental que perdura
El legado de Miguel León-Portilla es, en palabras de Johansson, "enorme". Incluye no solo sus numerosas publicaciones, sino también su activismo en foros nacionales e internacionales para la defensa del náhuatl, su apoyo a instituciones culturales y su formación de generaciones de historiadores.
Pero más allá de sus logros concretos, Johansson destaca "lo esencial de Miguel: su enseñanza". Describe el intercambio con el maestro como "una especie de ósmosis de su conocimiento", un diálogo fecundo al lado de un gigante intelectual cuyo centenario nos invita a redescubrir la riqueza del pensamiento indígena que él ayudó a revelar al mundo.