Olaf Breuning regresa a México con exposición en Argenetic
Olaf Breuning expone en Argenetic, CDMX

Argenetic presenta una exposición que reúne obras de Olaf Breuning (Suiza, 1970), quien regresa a México después de haber expuesto en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) entre octubre de 2003 y enero de 2004. La muestra incluye una vista de la expo, un antiguo amuleto Inuit, un elefante de esteatita, y cinco obras de Breuning: las esculturas Ape (2024) y Just Sad, la fotografía Sibylle (1997), y las pinturas Silence #1 (2023) y My Opening.

Contexto artístico de Olaf Breuning

Para comprender la obra de Breuning es necesario acercarse al humor y la ironía sobre lo cotidiano que caracterizan a varias generaciones de artistas suizos como Dieter Roth, Daniel Spoerri, Roman Signer, Fischli & Weiss, Pipilotti Rist, Thomas Hirschhorn, Ugo Rondinone, Christoph Büchel, Beat Streuli, Urs Fischer, Sylvie Fleury, Mai-Thu Perret y Pamela Rosenkranz, entre otros.

A pesar de su habilidad para adaptar la cultura popular y ser consciente de la inmediatez en la comunicación mediática, Breuning no ha logrado un impacto masivo como el de sus modelos Jeff Koons, Yayoi Kusama o Damien Hirst. Su momento de mayor creatividad y fama se sitúa entre los años 90 y principios del siglo XXI.

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Limitaciones y contradicciones

Breuning nunca ha alcanzado el crudo cinismo crítico de Paul McCarthy sobre arte, sexualidad y sociedad, ni la perturbadora agudeza socio-psicológica o la desencantada visión sobre idiosincrasias colectivas de Mike Kelley (1954-2012), Sophie Calle o Jim Shaw. Estos límites colocan a Olaf en una contradictoria situación palpable en esta exposición.

Por un lado, Breuning intenta abordar la soledad e incomprensión del artista en tres esculturas de la serie Sad Artist (2026), o la indiferencia de los espectadores hacia su torturada obra en My Opening (2015). Pero, por otro lado, produce anodinas pinturas con sellos de motivos vegetales que citan la famosa corona de Jean-Michel Basquiat (1960-88), los 16 chistoretes dibujados (2007-2026) o sus cuatro esculturas en piedra de la serie Sad and Worried Animals, que refieren tallas peruanas en roca esteatita. En ambos casos, las obras resultan banales objetos decorativos en comparación con los antiguos amuletos Inuit propiciatorios para la caza en el ártico, anteriores incluso al siglo XV.

Diálogos con otros artistas

La mañosa introspección del actual Olaf Breuning se empata con la normalidad anestesiada en las viejas pinturas de Abel Quezada (1920-91) y el forzado traslado etnográfico al arte contemporáneo de Aydeé Rodríguez López, ambos representados por esta galería. Estas anomalías son comunes en el ecosistema del arte actual, donde el horror y la belleza del mundo y la vida se regulan y censuran estrictamente por los intereses del comercio del arte.

Argenetic. Eduardo Egea. IG: @egea.eduardo

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