La osa Mina, rescatada del Zoológico La Pastora y actualmente bajo el cuidado de la Fundación Invictus y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), continúa su proceso de recuperación tras más de nueve días de hospitalización. Aunque su estado sigue siendo crítico, los informes más recientes destacan avances significativos en su salud y comportamiento.
Mejoras observadas en la osa Mina
Según la actualización proporcionada por el equipo médico, Mina ha mostrado un incremento en su nivel de actividad, una lengua más rosada y ágil, mayor consumo de alimento y un rostro visiblemente desinflamado. El equipo de la Fundación Invictus expresó: “Mina nos sorprende cada día. Es una paciente hermosa, valiente y resiliente. Estamos al servicio de su bienestar, con toda nuestra atención y conocimiento”.
Tratamiento y cuidados intensivos
Mina continúa siendo considerada una paciente en estado crítico, aunque con avances alentadores. El objetivo inmediato, según Profepa, es mejorar su condición nutricional e hidratación para luego realizar estudios de tomografía y otras valoraciones diagnósticas que definan el tratamiento definitivo. La dependencia federal destacó: “Con la mejor condición física y anímica posible, un manejo programado incrementa las probabilidades de sobrevivencia y permite confirmar o descartar diagnósticos”.
El animal recibe atención médica las 24 horas del día, con monitoreo en circuito cerrado, terapia de dolor, hidratación, analgesia y una dieta especializada en proteínas.
Resultados del monitoreo clínico
Durante las últimas 48 a 65 horas de observación, el equipo veterinario reportó mejoras notables en varios aspectos de su salud:
- Incremento en su nivel de actividad.
- Mayor consumo de alimento y buena adaptación a la dieta.
- Respuesta positiva al manejo del dolor.
- Mejoría en la consistencia de las heces.
- Reactividad y búsqueda de estímulos naturales.
- Movimientos más seguros y confiados.
- Disminución del olor seborreico en la piel.
- Ausencia de moscas en su entorno, indicador de un ambiente higiénico y controlado.
Antecedentes sanitarios y protocolos de bioseguridad
Dado que Mina presentaba antecedentes de leptospirosis, Profepa y la Fundación Invictus activaron los protocolos sanitarios correspondientes y notificaron al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). El propósito es garantizar un manejo bioseguro y control zoonótico, evitando riesgos para otros animales o el personal veterinario. La osa se encuentra en un área de aislamiento con clima controlado y bajo supervisión constante de especialistas en fauna silvestre.
Coordinación interinstitucional y compromiso ambiental
Tanto Profepa como la Fundación Invictus reafirmaron su compromiso con el bienestar animal y la recuperación de la fauna silvestre en México. El rescate y atención de Mina es un ejemplo de coordinación técnica, científica y ética entre el sector público y organizaciones civiles especializadas en rehabilitación animal. Ambas instituciones subrayaron: “Nuestra actuación seguirá siendo ética, técnica, científica y empática con Mina”.
Símbolo de resiliencia animal
El caso de Mina ha generado una ola de solidaridad en redes sociales, donde miles de usuarios siguen su evolución diaria y envían mensajes de apoyo. Su historia simboliza la resiliencia de la fauna mexicana ante las adversidades y el esfuerzo de veterinarios, biólogos y cuidadores por salvar vidas silvestres en condiciones críticas. Los especialistas pidieron respeto y empatía: “Si no tienes un comentario amable, agradecemos no lo hagas. Estamos vibrando alto con Mina”.
Relevancia ambiental
La paciente es atendida en instalaciones de la Fundación Invictus, con coordinación nacional de la Profepa desde la Ciudad de México. Las instituciones involucradas incluyen a Profepa, Fundación Invictus y Senasica. Este caso emblemático de recuperación animal en México resalta la importancia del monitoreo y atención a la fauna silvestre en riesgo.



