La Controversia de la Colección Gelman en la Subasta de Sotheby's 2024
La reciente subasta de Sotheby's en noviembre de 2024 ha desatado una intensa polémica en el mundo del arte mexicano, al poner a la venta más de 30 obras pertenecientes a la emblemática Colección Gelman. Este acervo, reunido por Jacques y Natasha Gelman entre 1909 y 1998, fue ampliado por el curador Robert Littman hasta alcanzar cerca de 300 piezas, cumpliendo inicialmente el testamento de Natasha que estipulaba que la colección no debía salir de México, no dividirse y exhibirse en un recinto privado.
El Cambio de Rumbo y la Venta a la Familia Zambrano
Sin embargo, en 2023, Littman arriesgó estas condiciones al vender la colección a la Familia Zambrano. Los nuevos propietarios planean sacar el acervo de México durante cinco años hacia España, rebautizándolo como Colección Gelman Santander y gestionándolo a través de este banco. Este movimiento ha generado preocupación entre expertos, quienes ven un paralelismo con la subasta de 40 obras de la colección de Lorenzo Zambrano en Sotheby's en 2014, tras su fallecimiento, que generó 17.6 millones de dólares.
Obras Clave y la Intervención del Estado Mexicano
Entre las piezas subastadas en 2024, destacan obras de grandes maestros como David Alfaro Siqueiros y María Izquierdo. Según reportes de la periodista Judith Amador Tello, al menos 12 de las obras vendidas formaban parte del núcleo original reunido por los Gelman. Una de ellas, Caballos en el Circo (1940) de María Izquierdo, fue declarada Monumento Artístico, lo que permitió al Estado Mexicano impedir su venta y retenerla en el país. No obstante, otras piezas como Siqueiros por Siqueiros (1930) sí fueron vendidas, a pesar de su estatus similar.
Obras no vendidas en la subasta, como Xochimilco (1929) de Miguel Covarrubias y From Painter’s Log-Book (1948) de Wolfgang Paalen, permanecen en el mercado, ofrecidas por la Galería Enrique Guerrero en eventos como Zona Maco 2026.
La Parálisis Legal y la Falta de Inversión Estatal
Este caso pone en evidencia la crónica falta de interés del Estado Mexicano en crear programas sistemáticos para adquirir arte destinado a museos públicos. La declaratoria de Monumento Artístico, aunque diseñada para proteger el patrimonio, se ha convertido en una herramienta de parálisis legal, creando un "apartado eterno" a favor del gobierno que permite la venta privada pero impide la salida permanente de las obras del país.
Expertos argumentan que si México invirtiera de manera constante en la compra de arte, no solo se evitaría la necesidad de asfixiar las obras con declaratorias, sino que el estado obtendría ganancias y prevendría que coleccionistas privados, como los Zambrano, manipulen acervos de valor histórico, alteren sus nombres, los alquilen o vendan fragmentos a su antojo.
Reflexiones Finales
La subasta de Sotheby's 2024 sirve como un recordatorio urgente de la necesidad de políticas culturales más robustas en México. La preservación del patrimonio artístico requiere no solo medidas legales reactivas, sino una inversión proactiva y mecanismos fiscales atractivos para incentivar la donación y adquisición pública, asegurando que colecciones como la Gelman permanezcan accesibles para las futuras generaciones.



