La batalla política por el 'Guernica': Euskadi exige su traslado temporal para aniversario histórico
En España se ha desatado una intensa confrontación política y cultural en torno al destino temporal del emblemático cuadro 'Guernica' de Pablo Picasso. El Gobierno regional vasco, encabezado por Imanol Pradales, lleva semanas reclamando con insistencia que la obra abandone temporalmente el Museo Reina Sofía de Madrid para ser exhibida en el Museo Guggenheim de Bilbao.
Una petición cargada de simbolismo histórico
La solicitud busca que el cuadro forme parte de una exposición especial entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de junio de 2027, coincidiendo con el 90 aniversario del brutal bombardeo de Guernica. Este ataque, perpetrado el 26 de abril de 1937 por la aviación nazi e italiana en alianza con el franquismo durante la guerra civil española, inspiró directamente la creación de la obra maestra de Picasso.
"Solo hay una cuestión a responder: ¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el 'Guernica' a Euskadi?", declaró recientemente Pradales, quien añadió con tono crítico: "Sacaron a Franco de su tumba en el Valle de los Caídos ¿y no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?".
El Gobierno vasco ha trasladado formalmente la petición al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, argumentando que este gesto tendría un alto valor simbólico y contribuiría a reforzar la memoria histórica, proyectando desde el presente un mensaje claro en favor de la democracia, la libertad y la convivencia. A esta iniciativa se ha sumado también el Ayuntamiento de Gernika, haciendo eco de una reivindicación que se ha vuelto cada vez más frecuente en la región.
Los riesgos técnicos que frenan el traslado
Frente a las demandas políticas, el Gobierno español y el Ministerio de Cultura han optado por eludir comentarios directos, remitiéndose a los informes técnicos y destacando los riesgos significativos que implicaría mover la obra. La decisión final recae en el Patronato del Museo Reina Sofía, institución que ya ha hecho público un detallado informe de conservación.
Este documento desaconseja rotundamente cualquier traslado, advirtiendo que las vibraciones inherentes al transporte "podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte". La fragilidad de la obra, con sus casi 8 metros de alto y 3,5 metros de ancho, su naturaleza compositiva y su estado de conservación -con numerosos daños acumulados a lo largo del tiempo- la hacen especialmente sensible a cualquier tipo de vibración.
El 'Guernica', pintado en el característico estilo cubista de Picasso, representa mediante rostros desgarrados, puñales rotos, bebés muertos y animales bramando el horror absoluto de la guerra, convirtiéndose en un icono universal del antibelicismo.
La historia itinerante de una obra maestra
Paradójicamente, este no sería el primer viaje del 'Guernica'. Picasso creó la obra en blanco y negro específicamente para el Pabellón Español en la Exposición Internacional de París de 1937, en plena guerra civil. Posteriormente, circuló entre 1938 y 1939 por varias ciudades europeas como:
- Oslo
- Copenhague
- Estocolmo
- Londres
- Liverpool
Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, el artista decidió que la pintura quedara bajo la custodia del Museum of Modern Art de Nueva York. Tras la victoria de Franco, Picasso renovó el préstamo al MoMA por tiempo indefinido, periodo durante el cual la obra fue exhibida en numerosas ciudades de Estados Unidos y Alemania, además de participar en una exposición en Milán y en la Bienal de Sao Paulo.
El regreso a España se produjo finalmente en 1981, primero a la Casa del Buen Retiro en Madrid y posteriormente al Museo Reina Sofía, donde lleva más de tres décadas instalada en una sala exclusiva que incluye bocetos preparatorios del artista.
Diálogos artísticos en el Reina Sofía
Actualmente, el museo madrileño mantiene un programa especial donde pone a dialogar el 'Guernica' con otras obras que presentan paralelismos temáticos o estilísticos. La primera entrega de esta iniciativa ha sido la exposición paralela del llamado 'Guernica africano' (1967) del sudafricano Dumile Feni.
Esta obra, también realizada en blanco y negro con rostros agonizantes y representaciones de reses y caballos, surge del contexto de violencia estatal institucionalizada del apartheid, estableciendo un potente diálogo transhistórico y transcultural con la pieza de Picasso sobre los horrores de la opresión y la guerra.
La polémica continúa abierta, enfrentando las demandas políticas y simbólicas del País Vasco con las consideraciones técnicas y de conservación que priorizan la integridad física de una de las obras más importantes del arte del siglo XX.



