Especialistas en patrimonio de España informaron que a mediados de junio próximo reabrirán la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, decorada con frescos de Francisco de Goya (1746-1828) y el lugar donde yacen los restos del pintor.
Detalles de la rehabilitación integral
De acuerdo con Luis Pérez de Prada, director de Inmuebles y Medio Natural de Patrimonio Nacional, en España, casi han concluido las obras de rehabilitación integral en la ermita. Se ha actuado en varios elementos, por ejemplo, en la cobertura de plomo de la ermita, en la parte de la cúpula, de los faldones laterales y también en la cubierta de teja que tenemos en sus elementos aledaños”, comentó en un video difundido en redes sociales.
Además, expuso que se ha intervenido la carpintería, mejorando el aislamiento del espacio con una mejora también del vidrio y un nuevo aspecto, ya que también realizaron algunas indagaciones sobre el color que pudo tener su carpintería originalmente. Otro elemento destacado en esta restauración es la climatización de sus salas. “Además, como solemos hacer en todas las intervenciones, también se ha hecho una intervención eliminando una serie de desniveles que existían para que las personas con movilidad reducida puedan acceder de una manera mucho más fácil al interior”.
Por otro lado, Ángel Balao González, jefe de Restauración, expuso que en el interior de la ermita los trabajos se centraron en la protección y fianza de los frescos, así como una renovada iluminación LED, el repintado de los paramentos y los elementos arquitectónicos de la ermita. “La visión de los frescos ha mejorado bastante con la sustitución de la iluminación y también con lo que es la pintura, que antes era muy oscura, y ahora ha ganado en luminosidad”, apuntó Ángel Balao. Y agregó: “Se han hecho muchas pruebas, se ha investigado sobre las muestras que ya teníamos de hace años, con otras pruebas y se ha consensuado entre la Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Ayuntamiento de Madrid y Patrimonio Nacional”.
Historia y legado de Francisco de Goya
El origen de esta ermita se remonta a 1732, año en el que se erige con una imagen de San Antonio de Padua y comienza a tener devoción popular. De hecho, una de las tradiciones más arraigadas de Madrid es su romería, que se celebra el 13 de junio y a la que acudían y aún acuden las jóvenes que se van a casar. A lo largo del siglo XVIII, las reformas urbanas obligaron a derribar la primitiva ermita de San Antonio (obra de Benito Churriguera) en dos ocasiones y construirla de nuevo en otro lugar. Su último traslado fue debido a las obras del nuevo palacio de La Florida, una gran finca (hoy desaparecida), que daba nombre a la capilla y que había sido adquirida por Carlos IV.
Por orden del rey, de 1792 a 1798, el arquitecto Felipe Fontana construyó la nueva ermita, y Francisco de Goya decoró sus bóvedas con un conjunto de pinturas al fresco que se cuentan entre sus obras maestras. Para garantizar la conservación de estas pinturas, el edificio fue declarado Monumento Nacional en 1905 y más tarde, en 1928, se construyó a su lado una iglesia idéntica, para trasladar el culto y reservar la original como museo. Para entonces, esta capilla era además panteón conmemorativo de Francisco de Goya, pues en 1919 se habían trasladado aquí sus restos, traídos desde Burdeos, donde había muerto en 1828.



