Trabajadores del Cencropam se oponen a traslado y exigen mantener sede histórica en San Ildefonso
Cerca de 50 trabajadores del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) han manifestado su firme rechazo a un traslado propuesto por las autoridades, exigiendo mantener su sede actual en San Ildefonso 60, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En una misiva dirigida a la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz, los empleados argumentan que el cambio a la Bodega Nacional, ubicada en la cuarta sección del Bosque de Chapultepec, es una decisión unilateral que no cuenta con su consentimiento.
Una decisión unilateral y sin consulta
La carta, enviada el 13 de marzo de 2026 y obtenida por medios de comunicación, detalla que el traslado viola las Condiciones Generales de Trabajo del Personal No Docente del INBAL. Según el Artículo 68, todo trabajador tiene derecho a conservar su lugar de adscripción, y cualquier cambio solo puede efectuarse con la aceptación expresa del empleado. Los firmantes, que representan aproximadamente el 60% del personal activo, han solicitado una reunión urgente para discutir el asunto, señalando que en el pasado solo se les ha informado que deben aceptar el cambio, independientemente de su opinión.
Los trabajadores expresaron su indisposición a mudarse a la zona de Vasco de Quiroga en Chapultepec, utilizando cartulinas para manifestar su postura. Tras un análisis exhaustivo, han concluido que no pueden aceptar el cambio de inmueble, ya que no existen circunstancias que justifiquen dicha decisión. Además, argumentan que no se ha considerado la viabilidad física, funcional y estratégica del traslado, lo que podría afectar negativamente sus labores de conservación del patrimonio artístico.
Historia y preocupaciones sobre el patrimonio
El Cencropam ha ocupado su sede en San Ildefonso desde 1988, un lugar con profundo significado histórico y cultural. Los empleados temen que el traslado a Chapultepec, aunque sea parte del proyecto de la cuarta sección que incluye la Bodega Nacional, pueda comprometer la integridad y accesibilidad de su trabajo. Subrayan que la decisión no solo impacta su entorno laboral, sino también la preservación del patrimonio artístico mueble de México, una responsabilidad crucial que desempeñan con dedicación.
En su misiva, los trabajadores enfatizan la necesidad de un diálogo abierto y transparente con las autoridades del INBAL. Piden que se respeten sus derechos laborales y se evalúen adecuadamente las condiciones antes de proceder con cualquier cambio. Esta situación destaca tensiones en la gestión cultural y la importancia de involucrar a los empleados en decisiones que afectan su trabajo y el patrimonio nacional.



