La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha dado un paso innovador al convertir su Jardín Botánico en un museo vivo, un espacio donde la naturaleza y la educación se fusionan para ofrecer una experiencia única a los visitantes. Este proyecto, que busca concientizar sobre la importancia de la biodiversidad, incluye exhibiciones interactivas, talleres educativos y recorridos guiados que muestran la riqueza natural de México.
Un espacio para la conservación y el aprendizaje
El Jardín Botánico de la UNAM, ubicado en Ciudad Universitaria, alberga una colección de más de 1,200 especies de plantas, muchas de ellas endémicas y en peligro de extinción. Con esta transformación, el recinto no solo se consolida como un centro de investigación, sino también como un espacio abierto al público donde se promueve la educación ambiental.
Entre las nuevas atracciones se encuentran instalaciones interactivas que explican los ecosistemas mexicanos, desde los desiertos hasta las selvas tropicales. Los visitantes pueden participar en talleres de jardinería sustentable y conocer de cerca el trabajo de los científicos que estudian la flora nacional.
Actividades para todas las edades
El museo vivo ofrece actividades diseñadas para diferentes públicos. Los niños pueden disfrutar de recorridos sensoriales y juegos didácticos, mientras que los adultos tienen acceso a conferencias y exposiciones temporales. Además, se han implementado visitas guiadas especializadas para estudiantes de todos los niveles educativos.
Uno de los aspectos más destacados es la sección dedicada a las plantas medicinales, donde se exhiben especies utilizadas tradicionalmente por las comunidades indígenas. Esta área busca rescatar y difundir el conocimiento ancestral sobre el uso de las plantas.
Compromiso con la sustentabilidad
La iniciativa también incluye prácticas sustentables en la operación del jardín, como el uso de sistemas de riego eficientes y la generación de compostaje a partir de residuos orgánicos. La UNAM busca que este espacio sea un modelo de cómo los centros urbanos pueden integrar la naturaleza en su entorno.
El Jardín Botánico como museo vivo representa un paso adelante en la divulgación científica y la conservación de la biodiversidad mexicana. Con esta transformación, la UNAM reafirma su compromiso con la educación y el medio ambiente.



