Valentina Gilabert, la influencer que sobrevivió a un ataque con arma blanca hace casi un año, ha vuelto a ser el centro de atención en las redes sociales tras revelar que enfrenta serias complicaciones en su pulmón izquierdo. A través de un video que se viralizó rápidamente en 2026, Gilabert compartió sin filtros las secuelas físicas que aún padece y cómo estas han transformado su vida cotidiana.
Problemas pulmonares tras el ataque
Con visible vulnerabilidad, Valentina explicó que su capacidad respiratoria se ha visto gravemente afectada. "Tengo un problema en el pulmón izquierdo porque las cicatrices se pegaron", relató. Incluso confesó que estuvo a punto de no poder abordar un vuelo debido al riesgo que representa la presión del avión, una situación que le generó miedo e incertidumbre.
El diagnóstico médico es delicado. Tras el apuñalamiento, el proceso de cicatrización provocó adherencias pulmonares, lo que significa que el tejido cicatricial se unió a la pleura e impide que el pulmón se expanda con normalidad. Esto no solo le provoca dolor constante, sino que convierte actividades comunes, como viajar, en un posible peligro para su salud.
Reacciones encontradas en redes
Luego de la publicación del video, miles de usuarios reaccionaron con mensajes de apoyo, empatía y solidaridad. Muchos reconocieron su valentía al hablar abiertamente de un tema tan delicado y aplaudieron que visibilizara las consecuencias reales de la violencia. Sin embargo, no todos los comentarios fueron positivos.
Críticas por fumar
En redes sociales comenzaron a circular críticas que cuestionaban su compromiso con la recuperación. Algunos internautas señalaron que, pese a su condición pulmonar, Valentina no habría dejado por completo el vape. Videos recientes donde aparece realizando su rutina de skincare, con dispositivos de vapeo visibles al fondo, desataron una ola de señalamientos y juicios.
La influencer aclaró la situación con un testimonio: "Me dieron permiso de fumar un último día ya que estoy empezando con parches de nicotina, antes de que pongan loquítos. Ayer fui al neumólogo", dijo. Pese a la explicación, muchos usuarios mostraron incredulidad: "¿Qué doctor dejaría hacer algo así?", "No me lo creo", escribieron, cuestionando incluso la veracidad de su relato médico.
Cambios radicales en su estilo de vida
Ante esto, Valentina compartió que ha hecho cambios radicales en su estilo de vida para poder seguir adelante. "Estoy con medicamentos, inhalador, dejé de fumar… y está cañón", confesó. Actualmente, su rutina incluye fisioterapia pulmonar constante y cuidados médicos estrictos para evitar complicaciones mayores.
Un debate más profundo
Más allá de la polémica, la historia de Valentina Gilabert reabrió el debate sobre las secuelas invisibles de la violencia, el proceso real de recuperación y la presión que enfrentan las figuras públicas para cumplir con expectativas ajenas. Su testimonio dejó claro que sanar no siempre es lineal y que, en muchos casos, sobrevivir también implica aprender a respirar de nuevo.



