La directora Alejandra Pérez presentó en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) su ópera prima, Mi amigo el sol, una película animada que busca acercar a los más pequeños a la riqueza de los mitos y leyendas de la cultura mexica. En entrevista con Excélsior, la cineasta compartió los detalles de esta producción que combina la tradición prehispánica con una historia sobre la relación entre padres e hijos.
Una historia inspirada en la voz de su madre
Pérez recordó que las frases de su madre, como “no hagas esto” o “puedes tomar una mejor decisión”, marcaron su infancia y fueron la semilla de Mi amigo el sol. La película busca que los niños comprendan que las exigencias de los padres nacen del amor y la preocupación, no del deseo de limitarlos. “Los padres buscan lo mejor para sus hijos”, afirmó la directora, quien quiso retratar esa dinámica familiar.
Xóchitl y su viaje por la cosmovisión azteca
La protagonista es Xóchitl, una niña cuyo vínculo con su padre se transforma cuando dioses prehispánicos los arrastran a una aventura fantástica. A través de iconografía azteca, códices y símbolos, la trama explora la confianza mutua. “Vemos el punto de vista del padre que empuja a mejorar, pero también que podemos confiar en nuestros hijos”, explicó Pérez, quien también compartió su experiencia personal: “Mi mamá me decía: ‘Con dibujitos, ¿a dónde vas a llegar?’. Ahora dirijo una película”.
Un mensaje de perseverancia y sueños
La directora enfatizó que la cinta transmite que todo sueño es posible con constancia y determinación. “Más allá de concluir la película, quiero que el público sienta curiosidad y ganas de perseguir sus sueños”, señaló. Ella misma es ejemplo: comenzó dibujando de niña, trabajó como diseñadora de personajes en tres películas y diseñadora de storyboard en dos más, hasta lograr su meta.
El largo camino de producción
Miguel Ángel Uriegas, productor del filme, detalló que la realización tomó alrededor de seis años, con ajustes constantes al presupuesto y al talento disponible. “Siempre buscando lo mejor que se pueda”, afirmó. La película se estrenó en el FICG y ahora buscan distribución comercial. Pérez confía en los nuevos incentivos gubernamentales para la exhibición de cine mexicano, aunque reconoce que la industria subsiste gracias a fondos públicos. “Hacemos lo más que podemos con lo que tenemos”, agregó.
Rescatando la cultura mexica en el cine
Un aspecto distintivo de Mi amigo el sol es su ambientación en la cosmovisión mexica, específicamente azteca. Pérez y Uriegas consideran que el cine mexicano ha abordado poco este tema, enfocándose más en el Día de Muertos o la cultura maya. “Sentimos valioso voltear a ver esta parte de la cultura mexica, que fue el imperio prehispánico más importante de la región”, explicó la directora.
Una aproximación creativa, no documental
Los realizadores aclararon que no buscaron un retrato fiel, sino adaptar mitos y leyendas para conectar con el público. Investigaron la Leyenda de los Soles y a deidades como Quetzalcóatl, Tláloc, Tezcatlipoca, Chalchiuhtlicue, Huitzilopochtli y Xipe Tótec. “No somos historiadores, pero hicimos el esfuerzo más honesto”, sostuvo Pérez. Esperan que la película despierte el interés por la cultura mexica, aunque no sea una fuente de conocimiento exhaustivo.



