Oona Chaplin: Entre la herencia mapuche y el legado de Charles Chaplin
La actriz Oona Chaplin, en una entrevista exclusiva con Excélsior, aprovechó el estreno digital de Avatar: Fuego y cenizas para compartir reflexiones profundas sobre su conexión con la naturaleza, su herencia indígena y el impacto político del cine, recordando especialmente a su abuelo, el icónico Charles Chaplin.
Un vínculo profundo con la tierra y las raíces mapuches
Oona Chaplin, quien visitó la Ciudad de México en diciembre pasado para promover la tercera entrega de Avatar, reveló que en su casa de campo tiene un rincón secreto donde practica jardinería y se enfoca en su rol como madre. "Ayer estuve haciendo muchas horas en el jardín, porque me están creciendo las hierbas en todas partes donde no tienen que estar", compartió vía Zoom. Este amor por la naturaleza no es casual; su abuela materna, de origen chileno mapuche, aunque no la crió inmersa en esa cultura, ha inspirado a Oona a dedicar más de 15 años a reconectar con sus raíces.
"Para mí es el regalo más grande… escuchar los pájaros, sentir la lluvia y estar ahí en la naturaleza. Es lo mejor de la vida", afirmó. Destacó que, tras crecer en la ciudad, valora el intercambio energético con las plantas, citando una frase del líder ashaninka Benki Piyãko: "el mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años, pero el segundo mejor momento es ahora".
Varang en Avatar: Un reflejo de su pasión por el entorno
En Avatar: Fuego y cenizas, disponible en plataformas digitales On Demand, Oona interpreta a Varang, un personaje que, aunque odia las plantas, comparte con la actriz una relación intensa con su medio ambiente. "Varang vive en una tierra de ceniza, se viste con el polvo y trabaja con el fuego. Es una persona que está directa y viva con una relación que tiene significado con su entorno", explicó. Esta conexión resuena con su propio indigenismo, ya que Oona se describe como "radicalmente local", incluso como inmigrante, enfatizando la importancia de conocer y respetar la localidad.
La experiencia de trabajar en Avatar ha sido transformadora para ella. "La primera vez que la vi fue una oportunidad de tener una experiencia muy visceral de lo que sería tener una relación profunda con la naturaleza", dijo, añadiendo que la película la impactó tanto que durante años se sintió identificada con el personaje de Neytiri.
El legado de Charles Chaplin: Cine como herramienta de inspiración y peligro
Oona no dudó en hablar sobre su abuelo, Charles Chaplin, y su bisabuelo Eugene O’Neill, destacando el poder del cine para transmitir mensajes. "Mi abuelo, Charles, por contar historias que inspiraban y elevaban el espíritu de la gente, se volvió una persona muy peligrosa y le echaron de Estados Unidos porque a la gente no le gustaba que estuviera apoyando e inspirando a tanta gente", reveló. Subrayó que contar historias es una forma de aprendizaje y que el cine, a menudo disfrazado de entretenimiento, ha sido históricamente utilizado como propaganda.
"Tenemos que ser muy responsables y conscientes del tipo de historias que estamos contando porque nos programan", advirtió, haciendo hincapié en la necesidad de reflexionar sobre los mensajes que se difunden a través del arte cinematográfico.
Colaboración con James Cameron y otros proyectos
El rodaje de Avatar, que comenzó en septiembre de 2017, permitió a Oona establecer una relación cercana con el director James Cameron. "Nos llevamos muy bien, hay una intimidad, un apoyo… somos camaradas", compartió. Agradeció la confianza que Cameron depositó en ella, lo que consideró un cambio de vida. "Sentir que él me decía: 'dale, tú puedes', fue un enorme regalo".
Además de Avatar, Oona Chaplin es conocida por interpretar a Talisa Maegyr en Game of Thrones, un personaje creado exclusivamente para la serie, y por su participación en el capítulo White Christmas de Black Mirror. Su carrera continúa floreciendo, siempre guiada por sus convicciones y su herencia familiar.



