Personajes ausentes en El Diablo viste a la Moda 2 que quizá no notaste
Personajes que faltan en El Diablo viste a la Moda 2

Han pasado casi dos décadas desde el estreno de El Diablo viste a la Moda, y la esperada secuela ha vuelto a abrir las puertas de la revista Runway con varios rostros conocidos. Miranda Priestly, Andy Sachs, Emily Charlton y Nigel Kipling retoman sus papeles en una historia que explora la moda, el poder editorial y los cambios de una industria que ya no es la misma que en 2006. Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci regresan para alimentar la nostalgia de quienes crecieron viendo a Andy correr por Nueva York con tacones, café en mano y un suéter azul cerúleo inolvidable.

Nate Cooper: el novio que no volvió

La ausencia más comentada es la de Nate Cooper, interpretado por Adrian Grenier en la cinta original. Nate era el novio de Andy y un personaje que dividió opiniones: para algunos representaba la vida que Andy dejaba atrás, mientras que otros lo consideraban uno de los menos queridos por juzgar su crecimiento profesional. En la secuela, Nate no aparece. Según declaraciones del director David Frankel a Entertainment Weekly, se consideró un cameo, pero no se concretó por problemas de agenda. Su ausencia también tiene sentido narrativo: si en la primera película el conflicto de Andy giraba en torno a elegir entre su antigua vida y Runway, en la segunda entrega la historia se enfoca en una Andy adulta, con una nueva posición laboral y menos atada a relaciones pasadas.

Serena: la compañera de Runway que tampoco regresó

Otro rostro que los fans más atentos pudieron extrañar es el de Serena, interpretada por Gisele Bündchen. En la primera película, Serena formaba parte del ambiente de Runway como una de las compañeras de Emily, contribuyendo a la atmósfera de la revista. Su participación no era central, pero ayudaba a construir ese ecosistema donde Andy siempre llegaba tarde, mal vestida y observada. David Frankel también intentó traerla de vuelta para la secuela, pero el cameo no se logró por cuestiones de agenda, según Entertainment Weekly. Aunque su ausencia puede pasar inadvertida entre los nuevos rostros y cameos, para los nostálgicos es uno de esos pequeños huecos que deja una secuela al intentar recuperar un universo sin repetirlo por completo.

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Christian Thompson: el viejo interés de Andy

Christian Thompson, el escritor interpretado por Simon Baker, tampoco forma parte del regreso. En la primera película, Christian funcionaba como una figura de seducción profesional y personal para Andy: alguien que entendía el mundo al que ella quería entrar, pero que también la acercaba a sus contradicciones. Su ausencia es menos sorpresiva que la de Nate, ya que su papel estaba muy ligado al arco de Andy en 2006, cuando aún descubría hasta dónde estaba dispuesta a llegar. En una secuela centrada en nuevos conflictos dentro de la moda y los medios, su regreso podría haber sido más un guiño que una necesidad narrativa.

Doug y el grupo de amigos de Andy

Doug, uno de los amigos de Andy en la primera película, también queda fuera de esta nueva etapa. Su personaje ayudaba a mostrar el contraste entre la vida cotidiana de Andy y la exigencia casi absurda de Runway. Junto con Lily y Nate, representaba el círculo que veía cómo Andy cambiaba al adentrarse en el universo de Miranda. La secuela sí recupera a Lily, interpretada por Tracie Thoms, pero no hace lo mismo con todo ese grupo de amigos. Esta decisión marca una diferencia: la película ya no necesita explicar cómo Andy se aleja de su antigua vida, sino mostrar qué quedó de ella después de todos estos años.

Al final, los personajes que no regresaron también dicen algo sobre la secuela. El Diablo viste a la Moda 2 no solo funciona por los rostros que recupera, sino por los que deja fuera. Porque volver a Runway no significa volver exactamente al mismo lugar, sino mirar qué cambió, qué permaneció y qué personajes se quedaron, como muchos vestidos de temporada, guardados en el clóset de la memoria.

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