Productor mexicano defiende el cine cubano con ovacionada película en Festival de Málaga
El productor cinematográfico mexicano Santiago García Galván ha generado un impacto significativo en el Festival de Málaga con la película cubana "Neurótica Anónima", que recibió una ovación de pie de diez minutos durante su presentación. La cinta, dirigida por Jorge Perugorría y coproducida por Ítaca Films junto al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), representa un acto de valentía cultural en tiempos complejos para la industria cinematográfica cubana.
Una apuesta por Cuba cuando pocos apuestan
Santiago García Galván respondió con contundencia cuando le preguntaron sobre su decisión de producir en Cuba: "En 2016, cuando rodamos ahí con Ítaca Films, cualquiera quería estar en La Habana. Hoy no. Y precisamente por eso espero regresar este año a filmar de nuevo. Porque ahora es cuando hay que estar en la isla". Estas palabras reflejan el compromiso del productor con el cine cubano, un compromiso que se materializa en "Neurótica Anónima", una de las diez películas latinoamericanas seleccionadas entre más de 260 filmes para la competencia oficial del festival.
La historia de Iluminada y su lucha por el cine
La película narra la vida de Iluminada, una mujer de la tercera edad interpretada magistralmente por Mirta Ibarra, quien a sus casi ochenta años entrega una actuación que el propio García Galván describe como "una fuerza de la naturaleza". Iluminada sueña con ser actriz mientras enfrenta un matrimonio difícil y una sociedad cubana afectada por lo que la película presenta como una pandemia de salud mental.
Su único refugio es el cine donde trabaja como acomodadora desde hace treinta años, pero las autoridades amenazan con cerrar el lugar por problemas estructurales. La lucha por salvar este espacio se convierte en la razón de ser de los personajes, en una metáfora poderosa sobre el cine como refugio espiritual y forma de entender la vida.
Un elenco comprometido y una trilogía que se completa
El reparto incluye destacados actores cubanos como Joel Angelino, Fernando Echavarría, Osvaldo Doimeadiós, Andrea Doimeadiós y Néstor Jiménez, además de Paula Alí, Mireya Chapman y otros talentos que, según Perugorría, forman "una cofradía de actores que quisieron aportar su granito de arena a esta defensa del cine cubano".
Jorge Perugorría, legendario protagonista de "Fresa y Chocolate", explica que esta película completa una trilogía que incluye "Amor crónico" y "Se vende", todas con referencias al cine. "Neurótica Anónima es un acto de gratitud al cine cubano, a los que trabajan en el cine y, por supuesto, un acto de compromiso con la realidad cubana", afirma el director.
Una defensa del cine latinoamericano auténtico
Santiago García Galván aborda también la importancia de representaciones auténticas de América Latina en el cine: "Tengo un hijo, Alejandro, y no quiero que crezca identificándose como latino en el cine con el estereotipo del narcotraficante o del inmigrante ilegal". El productor critica la visión reduccionista de Hollywood y defiende la urgencia del cine latinoamericano para mostrar la riqueza cultural de la región.
"América Latina tiene poetas, científicos, artistas, emprendedores, diseñadores, investigadores, empresarios. Tenemos una riqueza cultural que no cabe en ese molde estrecho que nos impone la mirada de afuera", argumenta García Galván, quien considera que "Neurótica Anónima" representa exactamente esa voz necesaria: "una película que habla desde adentro, con verdad, con humor, con amor por su gente".
El reconocimiento de Leonardo Padura y el homenaje cinematográfico
El celebrado escritor cubano Leonardo Padura dedicó una reseña en el diario El País a esta película, destacando cómo utiliza "el absurdo y la ironía burlona para penetrar en un contexto social asolado por carencias". Padura señala que la supuesta epidemia de neurosis que recorre Cuba en la película es "una manifestación de un estado social plagado de tensiones cotidianas".
La película incluye numerosas referencias a clásicos del cine como "Amarcord", "La dolce vita", "La pasión de Juana de Arco" y "Memorias del subdesarrollo" de Gutiérrez Alea, culminando con una secuencia inspirada en "Tiempos modernos" de Chaplin. Para Padura, el resultado evoca las emociones del "Cinema Paradiso" de Giuseppe Tornatore, constituyendo un tributo al poder transformador del cine.
Rodar "Neurótica Anónima" con recursos mínimos fue, según Padura, "un acto casi heroico", comparable al empeño de los personajes por salvar su cine. Esta película, que ya ha recibido ovaciones memorables tanto en La Habana como en Málaga, se posiciona como un testimonio del cine cubano contemporáneo y una defensa de la identidad cultural latinoamericana frente a los estereotipos globales.



