Un año sin Tongolele: La vedette que revolucionó el espectáculo y se retiró por alzhéimer
Este 2026 se cumple el primer aniversario luctuoso de una de las figuras más icónicas del espectáculo mexicano: Yolanda Yvonne Montes Farrington, conocida artísticamente como Tongolele, quien falleció a los 93 años de edad. La multifacética artista, apodada "La diosa pantera" y "La reina de las danzas tahitianas", dejó un legado imborrable en la industria del entretenimiento nacional.
De Spokane a la Ciudad de México: El viaje de una leyenda
Yolanda Yvonne nació el 3 de enero de 1932 en Spokane, Washington, Estados Unidos, pero su destino estaba marcado por México. Hija del mexicano Elmer Sven Montez y la estadounidense Edna Pearl Farrington, creció en un entorno multicultural con ascendencia española, sueca, inglesa y tahitiana. En 1947, con apenas 15 años, migró a la Ciudad de México, donde forjaría una carrera que revolucionaría el espectáculo entre las décadas de 1940 y 1950.
Su llegada no fue casual. Desde adolescente, mostró un talento innato para la danza, trabajando como bailarina exótica en el Ballet Internacional de San Francisco. En México, abrió camino como bailarina, vedette y actriz, combinando sus raíces tahitianas con el vibrante ambiente artístico local.
El origen de un apodo legendario
El nombre Tongolele surgió como un homenaje a su abuela materna, inspirándose en palabras de origen tahitiano y africano, con referencias a países como el Congo y Tonga. Este apodo se convirtió en sinónimo de espectáculo, elegancia y sensualidad, características que definieron su carrera.
Su impacto fue tan grande que, según el Festival Internacional de Cine de Morelia, pasó de forma natural de bailarina a actriz, compartiendo créditos con leyendas de la Época de Oro del cine mexicano como Emilio "El Indio" Fernández, Germán Valdés "Tin Tan" y Pedro Infante.
Una carrera cinematográfica y televisiva destacada
Las películas que catapultaron su carrera actoral fueron "La mujer del otro", "Nocturno de amor" y "Han matado a Tongolele", todas estrenadas en 1948. Su talento trascendió fronteras, participando incluso en la película mexicoestadounidense "Snake People" (1971), donde interpretó a Kalea, una bailarina con serpientes que inspiró posteriormente a figuras como Salma Hayek y Britney Spears.
En televisión, debutó en telenovelas con "La pasión de Isabela" (1984) y participó en "Salomé" (2001-2002). En teatro, fue recordada por su participación en "Perfume de gardenia" de 2011 a 2013.
El retiro debido al alzhéimer
La carrera de Tongolele comenzó a desvanecerse a partir de 2010, cuando empezó a presentar síntomas de demencia senil. Inicialmente, su condición se mantuvo en privado, pero en 2016 se dio a conocer que padecía problemas de salud relacionados con el deterioro cognitivo. Finalmente, en 2021 se precisó que sufría la enfermedad de Alzhéimer, llegando a un punto donde no reconocía a nadie.
Esta enfermedad, descrita por la Organización Alzhéimer como un trastorno cerebral que daña progresivamente la memoria, es el tipo más común de demencia y actualmente no tiene cura. Se divide en tres etapas: leve, moderada y grave, afectando gradualmente las capacidades cognitivas y funcionales.
Un legado que perdura
A pesar de su retiro forzado, el legado de Tongolele sigue vivo. Su característico mechón blanco que contrastaba con su cabello negro y sus ojos azules, junto con su inconfundible estilo de danza tahitiana, la convirtieron en un ícono del espectáculo mexicano. Su influencia no solo se limitó a México, sino que trascendió internacionalmente, dejando una huella imborrable en la cultura popular.
Hoy, al cumplirse un año de su partida, se recuerda no solo a la artista, sino a la mujer que revolucionó el entretenimiento y enfrentó con dignidad una enfermedad devastadora. Su historia sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas y recordándonos la fragilidad humana detrás de las leyendas del espectáculo.



