La lucha por el reconocimiento histórico de Gaspar Yanga
Representantes de la comunidad afromexicana en México han emprendido una campaña para rescatar del olvido a una figura fundamental en la historia de la libertad en América: Gaspar Yanga, considerado el primer libertador del continente. En un gesto simbólico y reivindicativo, entregarán una pintura de este personaje a la Secretaría de Gobernación (Segob), mientras impulsan su inclusión en los libros de texto de historia nacional.
El príncipe guerrero que desafió al virreinato
Gaspar Yanga, un príncipe originario de Gabón, África, fue traído a la Nueva España en el siglo XVI para trabajar como esclavo en las plantaciones de azúcar de Veracruz. Según el doctor Carlos Flores Guillén, sacerdote yoruba y director de Cultura de la Fundación Ayabs, "posiblemente fue esclavizado a través de engaños, una práctica común en aquella época". Sin embargo, alrededor de 1576, con apenas 20 años, Yanga escapó de su amo y lideró una rebelión antiesclavista.
"Estamos hablando del primer libertador de América, pero tenía solamente 20 años, eso es impactante", afirmó Karla Carrión, artista plástica creadora de la pintura que será entregada a la Segob. Yanga y su grupo, que incluía a indígenas y otros africanos cimarrones, se refugiaron en las montañas cercanas a lo que hoy es Córdoba, Veracruz, estableciendo una comunidad libre.
Cuatro décadas de resistencia y diplomacia
La corona española enfrentó durante 40 años la resistencia de Yanga y sus seguidores. En 1609, cuando los españoles enviaron un batallón para sofocar la rebelión, Yanga demostró su astucia diplomática al enviar a un prisionero español para negociar términos de paz. Aunque inicialmente ignoradas, las negociaciones eventualmente llevaron al Acuerdo de Paz de 1618.
En 1630, el Virrey Rodrigo Pacheco y Osorio reconoció oficialmente la libertad de la comunidad, que fue nombrada San Lorenzo de los Negros, actualmente el municipio de Yanga en Veracruz. "Es un ícono de la afrodescendencia y caudillo de la libertad africana en América", destacó Flores Guillén.
El proyecto "Yanga regresa a la memoria"
La Fundación Ayabs, asociación civil sin fines de lucro constituida en 2016, está impulsando el proyecto "Yanga regresa a la memoria", que busca:
- Incluir a Gaspar Yanga en los libros de texto de historia
- Crear una obra documental con apoyo de historiadores
- Establecer una conmemoración anual del libertador
"No vemos en los libros de historia el inicio del espíritu de libertad en México", lamentó Carlos Flores, refiriéndose al edicto que declaró libre el territorio de San Lorenzo de los Negros, "la primera tierra libre de México".
La pintura como herramienta de visibilización
Karla Carrión, artista colimense, dedicó un mes a crear la pintura al óleo de Gaspar Yanga que será entregada a la Segob. "La parte más complicada fue la investigación documental y visual del personaje", explicó, ya que existe una notable ausencia de información gráfica realista sobre Yanga.
La artista se basó en investigaciones sobre etnias africanas y la fisonomía gabonesa de la época, inspirándose en la frase africana: "fuerte como piedra, grande como árbol y desplazarse como el río". Para Carrión, "sería maravilloso que su pintura llegara a las escuelas", ya que el ejemplo de Yanga merece ser conocido por las nuevas generaciones.
El contexto actual de la comunidad afromexicana
La lucha por el reconocimiento de Yanga se enmarca en un contexto más amplio de visibilización de la comunidad afromexicana, que según el INEGI en 2015 representaba 1.2% de la población nacional (1.38 millones de personas). Los estados con mayor población afromexicana son:
- Estado de México: 304,274 personas
- Veracruz: 266,163 personas
- Guerrero: 229,514 personas
Soh Tuma Ayaba, presidente de la Fundación Ayabs, señaló que muchas comunidades afromexicanas en zonas de difícil acceso carecen incluso de actas de nacimiento y enfrentan condiciones de vulnerabilidad extrema.
Microracismos y desafíos persistentes
Integrantes de la comunidad afromexicana identifican la persistencia de microracismos en la sociedad mexicana. "Podemos notar que incluso para insultar a una persona le decimos prieto", observó Carlos Flores, destacando cómo el lenguaje refleja y perpetúa la discriminación.
Flores señaló que "a un afromexicano le cuesta un poco más de trabajo destacar" debido a discriminación en educación, transporte y espacios públicos. Soh Tuma Ayaba, con 15 años viviendo en México, comentó: "Para mi México es el primer lugar, aquí veo gente de mi color, mi sangre, aunque no falta las personas que quieren marcar ese acto discriminatorio".
Un llamado a la inclusión histórica
La iniciativa para incluir a Gaspar Yanga en los libros de texto representa más que un simple ajuste curricular; es un llamado a reconocer la tercera raíz mexicana y a reescribir una historia que ha invisibilizado contribuciones fundamentales. Como afirmó Karla Carrión: "Se requiere una reestructuración de la educación donde se cuente esta parte, es cambiar la historia, la ideología, la forma de pensar".
El reconocimiento en 2017 del municipio de Yanga como Sitio de Memoria de Esclavitud por la UNESCO marca un paso importante, pero como concluye Carlos Flores: "En México no estamos acostumbrados a hablar de libertad otorgada por un negro, es un estigma mayor". La lucha por la memoria de Gaspar Yanga continúa, buscando no solo rescatar un personaje histórico, sino transformar la conciencia colectiva sobre la diversidad y la libertad en México.



