Correspondencia familiar revela al Lorca humano detrás del mito literario
El periodista español Víctor Fernández ha reunido en su nueva obra 'No te olvides de escribir' una colección extraordinaria de cartas entre Federico García Lorca y su familia, correspondencia que según el autor "humaniza" profundamente al célebre escritor de 'La casa de Bernarda Alba' y establece una clara distinción entre el yo personal del poeta y su yo poético.
Origen y desarrollo del proyecto editorial
Fernández, nacido en Barcelona en 1975, explica en entrevista que este volumen surge a partir de 'Cartas de Vicenta Lorca a su hijo Federico', una compilación de misivas entre madre e hijo publicada en 2008 que él mismo editó originalmente. "El libro anterior estaba descatalogado desde hace mucho tiempo y me molestaba que se hubiera convertido en pieza de coleccionista", comenta el escritor, quien finalmente logró reeditar el material gracias al interés del editor Alejandro Rodríguez de Akal.
Durante el proceso de investigación, Fernández descubrió numerosas cartas dispersas o no recopiladas anteriormente. "Durante más de dos años y medio, estuve llamando a puertas de archivos y colecciones privadas, y de esa manera han aparecido cartas completamente inéditas", revela el periodista.
Contenido y fuentes de la correspondencia
La mayoría de las misivas están firmadas por Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero, padres del poeta, aunque principalmente escritas por la madre. También se incluyen cartas enviadas por Federico a sus padres y hermanos, además de dos epístolas del poeta a su padre y otras de hermanos y primos.
Fernández ha investigado minuciosamente entre:
- Los documentos de la familia García Lorca
- La colección del hispanista irlandés Ian Gibson
- El archivo del profesor Christopher Maurer de la Universidad de Boston
La humanización del poeta a través de sus cartas
El periodista de 'La Razón' sostiene que estas cartas "nos recuerdan que antes de ser un mito, antes de ser leyenda, Lorca fue una persona humana". A través de la correspondencia, descubrimos a un joven con problemas cotidianos: "Fue un chico que tenía problemas en la residencia de estudiantes porque la estufa no funcionaba, que le pedía dinero a sus padres, que tenía dificultades para publicar y estrenar su teatro".
Según Fernández, la diferencia entre "el Lorca familiar y el poeta" se percibe con mayor claridad en las cartas enviadas desde Nueva York, donde el dramaturgo vivió entre junio de 1929 y marzo de 1930 mientras escribía 'Poeta en Nueva York'. "Esas cartas son casi periodísticas porque son crónicas de lo que encuentra en Nueva York: 'He ido a tal calle, he encontrado rascacielos, he estado con Federico De Onís...' Esto contrasta marcadamente con los poemas que escribe esos mismos días, tan duros y amargos que parecen obra de dos autores distintos".
Reivindicación de Vicenta Lorca
La figura central de esta correspondencia sigue siendo Vicenta Lorca, madre del poeta. Fernández subraya: "Vicenta ha quedado un poco desdibujada, también porque ella misma lo quiso. Creo que en la sombra ayudó mucho a modelar al poeta que luego hemos tenido, y eso se refleja claramente en las cartas. Además de su rol maternal, muestra una preocupación constante por el destino de los textos literarios de su hijo, aspecto que no se ha reivindicado suficientemente".
Documentos pendientes por descubrir
A pesar de que estas más de 225 cartas ofrecen una visión profunda de Federico García Lorca y sus relaciones familiares, Fernández afirma que todavía quedan documentos por descubrir, especialmente en la colección del crítico literario Rafael Martínez Nadal, quien presumiblemente poseía "el santo grial del lorquismo".
"Martínez Nadal fue amigo y confidente íntimo de Lorca. Antes de morir, vendió una serie de papeles a la Biblioteca Nacional, incluyendo 'El público' y varios manuscritos de poemas, aunque se quedó con materiales como el manuscrito de 'Así que pasen cinco años'", explica Fernández.
Sin embargo, los descendientes del crítico literario no permiten actualmente la consulta de este archivo, situación que Fernández atribuye a que Martínez Nadal era un "personaje complicado" que llevaba una "doble vida" relacionada con su bisexualidad.
Esta recopilación epistolar no solo enriquece nuestro conocimiento biográfico del poeta granadino, sino que también ilumina los procesos creativos y las tensiones entre la vida personal y la expresión artística en uno de los literatos más importantes del siglo XX español.



