Encuentro revelador entre dos artistas contemporáneas
En una conversación íntima y profunda, la reconocida escritora argentina Mariana Enriquez y la aclamada cantautora española Rosalía descubrieron un vínculo creativo fundamental que une sus universos artísticos: una relación intensa y transformadora con la poesía. Este encuentro, organizado y promovido por la plataforma Spotify, se desarrolló en el emblemático bar Los Galgos, donde ambas creadoras respondieron el famoso Cuestionario de Proust, desvelando aspectos íntimos de sus personalidades y procesos creativos.
La obsesión como motor creativo y la búsqueda espiritual
Al definir los rasgos que caracterizan su esencia, Mariana Enriquez destacó sin vacilar la obsesión, un elemento que ha identificado en múltiples ocasiones como el combustible principal de su escritura. La autora de obras notables como Nuestra parte de noche, Los peligros de fumar en la cama y Las cosas que perdimos en el fuego, ha construido una narrativa poderosa donde convergen:
- Lo oscuro y lo sobrenatural
- La intimidad y lo cotidiano
- Una sensibilidad literaria excepcional
Por su parte, Rosalía compartió que se encuentra en una búsqueda constante de lo espiritual y que valora profundamente el aprendizaje que obtiene de otras mujeres. Para la artista, el ideal de felicidad se encuentra estrechamente ligado a la sencillez, un concepto que también impregna la construcción lírica de sus canciones y la esencia emocional de su música.
La poesía como puente entre disciplinas artísticas
Durante el diálogo, la poesía emergió de manera natural como un tema central. Rosalía mencionó entre sus autores predilectos a:
- Ocean Vuong, poeta contemporáneo de gran influencia
- Federico García Lorca, ícono de la literatura española
- Anne Carson, escritora canadiense de profunda sensibilidad
Mariana Enriquez coincidió en su admiración por Anne Carson y añadió otros nombres fundamentales para su imaginario literario: Sylvia Plath y Ted Hughes. Este intercambio demostró claramente cómo, aunque trabajan en disciplinas aparentemente distintas, ambas artistas encuentran en la poesía una fuente inagotable de inspiración.
Momentos ligeros y coincidencias inesperadas
La conversación también tuvo espacios para la ligereza y el humor. Entre risas compartidas, Enriquez confesó que le encantaría ser tenista profesional, aunque admitió con sinceridad que ni siquiera puede ejecutar un saque básico. También abordó su relación con lo sobrenatural: nunca ha presenciado la aparición de un fantasma, pero cree firmemente en quienes aseguran haber tenido esa experiencia, una postura con la que Rosalía coincidió plenamente.
Un diálogo que trasciende las anécdotas
Más allá de las anécdotas personales, este encuentro permitió vislumbrar el diálogo profundo entre dos creadoras excepcionales que, desde la literatura y la música, comparten una sensibilidad poética única que atraviesa toda su obra y su manera particular de entender y crear arte. La poesía se reveló como el hilo conductor que une sus procesos creativos: mientras en Enriquez atraviesa su narrativa y su mirada sobre lo oscuro y lo cotidiano, en Rosalía se filtra en la construcción lírica de sus canciones y en la intensidad emocional que caracteriza su música.
Este intercambio no solo mostró las influencias literarias que moldean sus trabajos, sino que también destacó cómo la creatividad trasciende los géneros artísticos, encontrando en la palabra poética un territorio común donde la literatura y la música convergen en una expresión artística poderosa y transformadora.



