Julio Scherer García: La Pasión Lectora del Eminente Periodista Mexicano
Julio Scherer García: Su Pasión por la Lectura y los Libros

Julio Scherer García: Un Hombre de Letras Más Allá del Periodismo

Julio Scherer García es ampliamente reconocido como una figura eminente del periodismo mexicano del siglo XX. Su intensa dedicación a la profesión era legendaria, pero detrás de esa fachada pública se escondía una timidez que superaba a través de pasiones profundamente arraigadas. Entre ellas, destacaba su fervor por la lectura, una disciplina que practicaba con rigor cotidiano.

La Rutina Lectora de un Periodista Apasionado

Scherer García no concebía un día sin sumergirse en las páginas de un libro. Siempre llevaba consigo un volumen, cuidadosamente protegido por una cubierta de cuero, para aprovechar aquellos instantes considerados "muertos". Ya fuera en su oficina, en salas de espera o durante retrasos en citas con personajes importantes, el director de Excélsior y Proceso encontraba en la lectura un refugio y una fuente constante de inspiración.

Su secretaria, Elenita Guerra, desempeñaba un papel crucial en esta afición, encargándose de conseguirle ejemplares difíciles de encontrar. Aunque nunca se supo con certeza quién le recomendaba las lecturas, Scherer García mantenía un ojo atento a las novedades editoriales y a las sugerencias de sus colegas.

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Un Anecdota Reveladora: El Descubrimiento de Raymond Carver

En una ocasión, durante los años noventa, Scherer García entró al cubículo de un reportero y, con curiosidad característica, preguntó: "¿Qué lee, don Gerardo?". Al recibir como respuesta un libro de Raymond Carver, indagó más: "¿Quién es Raymond Carver?". El reportero explicó que apenas comenzaba a leerlo, basándose en la recomendación de Vicente Leñero, quien lo consideraba el mejor escritor del mundo.

Enterado de esto, Scherer cortó la conversación y, al día siguiente, envió a su secretaria con dos obras más de Carver: Catedral y De qué hablamos cuando hablamos de amor. Este gesto no solo demostró su interés inmediato por descubrir nuevos autores, sino también su generosidad al compartir hallazgos literarios.

El Hábito de Regalar Libros como Extensión de su Pasión

Julio Scherer García no se limitaba a ser un excelente lector; convertía su pasión en un acto de generosidad. Era común que quienes visitaban su oficina por motivos periodísticos salieran con libros en las manos. Entre las obras que solía regalar, se encontraba El lector de Bernhard Schlink, reflejando su deseo de contagiar el amor por la literatura.

Este hábito no solo enriquecía a sus interlocutores, sino que también fortalecía los lazos dentro del entorno profesional, mostrando una faceta más humana y cercana del periodista. Scherer García entendía que los libros podían ser puentes hacia nuevas ideas y conversaciones profundas.

Legado y Reconocimiento en el Centenario

En el marco del centenario de Julio Scherer García, su legado como lector apasionado se erige como un testimonio de su carácter multifacético. Más allá de los titulares y las investigaciones periodísticas, su vida estuvo marcada por una búsqueda constante de conocimiento a través de la palabra escrita.

La imagen histórica de Scherer García abrazando a Manuel Espinosa Yglesias durante la puesta en marcha de la nueva rotativa de Excélsior en 1969 simboliza no solo hitos en la prensa mexicana, sino también el espíritu de un hombre que, entre máquinas y noticias, siempre encontró tiempo para los libros. Su pasión por la lectura, ejercida con intensidad y disciplina, permanece como un ejemplo inspirador para las nuevas generaciones de periodistas y amantes de la cultura.

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