Desmontando mitos: La literatura escrita por mujeres lucha por su lugar en el canon
Mitos sobre literatura escrita por mujeres son desmentidos

La batalla por el reconocimiento literario femenino

¿Qué sucede cuando descubres un texto que transforma tu perspectiva y está firmado por una mujer? Allí comienza una conversación necesaria sobre la presencia de las autoras en el panorama literario. Aunque cada vez más mujeres escriben y publican, su trabajo continúa recibiendo menos visibilidad y reconocimientos que el de sus colegas masculinos.

Las cifras que evidencian la desigualdad

Desde la creación del Premio Nobel de Literatura en 1901, únicamente 18 de los galardones se han otorgado a mujeres, representando solo el 15.25% de 118 reconocimientos en más de un siglo. Además, los libros escritos por autoras tienen menos probabilidades de ser reseñados en medios culturales influyentes, lo que limita significativamente su circulación e impacto, según datos de ScienceDirect.

La discusión sobre la importancia de leer autoras está atravesada por frases que aparentan neutralidad pero reproducen desigualdades estructurales. Expresiones como "la buena literatura no tiene género" y "ya existe igualdad" se repiten sin considerar que, históricamente, las autoras fueron excluidas del canon, de los programas de estudio y del reconocimiento literario.

Desmitificando los prejuicios más comunes

Para desacreditar estos mitos, El Sabueso, la unidad de verificación de desinformación de Animal Político, entrevistó a editoras y autoras mexicanas como Dahlia de la Cerda, Andrea Chapela, Lydiette Carrión, Esther M. García y Arianna Aquino.

Mito 1: "La literatura escrita por mujeres es solo para mujeres"

En realidad, estas obras abordan temas universales como el amor, la muerte y la memoria que pueden impactar a cualquier lector sin importar su género. Desde "La novela del verano" de Emily Henry, que explora relaciones adultas con metas propias, hasta "Aquí no es Miami" de Fernanda Melchor, que narra la realidad del puerto de Veracruz durante la guerra contra el narcotráfico, la diversidad temática es amplia.

Mito 2: "Las autoras solo escriben desde su experiencia personal"

Este prejuicio ignora la imaginación, investigación y construcción literaria que sostienen sus obras. "Usualmente, en el canon literario, se suele catalogar a la literatura escrita por mujeres como un producto cultural menor, cuando no necesariamente es así. Existe una predisposición a juzgarla como algo menor", señala Lydiette Carrión, periodista y escritora.

Mito 3: "Las autoras escriben principalmente novela rosa"

Falso. Su escritura abarca diversos géneros como el ensayo, el terror, la novela policíaca, la crónica y la ciencia ficción. Andrea Chapela, escritora y química, explica que hay temas como la maternidad que los hombres no pueden narrar desde la experiencia corporal o fisiológica, "y aunque el oficio de escribir implica imaginar más allá de lo vivido, sus aproximaciones suelen quedarse cortas".

Ejemplos que rompen estereotipos

Chapela menciona "La puntada del marido" de Carmen María Machado, un cuento con tintes de horror sobre una práctica médica real de "cerrar" a las mujeres después del parto. "Probablemente es una experiencia sobre la que la literatura escrita por hombres prácticamente no había hablado", ejemplifica.

Otro mito desacreditado es aquel que asegura que "si una autora destaca es por cuotas o corrección política". La realidad muestra ejemplos contundentes: Aura García Junco está entre los cinco finalistas del Premio Ribera del Duero con "El fin del mundo (y otras utopías)", mientras que Cristina Rivera Garza ganó el Premio Pulitzer 2024 en la categoría Memoria o Autobiografía con "El invencible verano de Liliana", obra que también obtuvo el Premio Rodolfo Walsh 2022, el Premio Xavier Villaurrutia 2021 y el Premio Mazatlán de Literatura 2022.

La diversidad dentro de la literatura femenina

¿La literatura escrita por mujeres es repetitiva? No. Esta frase asume erróneamente que las autoras conforman un bloque homogéneo. La argentina Mariana Enríquez mezcla lo fantástico con el realismo social, mientras que Sylvia Plath exploraba temas íntimos como la muerte y las limitaciones sociales. Sally Rooney crea novelas contemporáneas centradas en relaciones afectivosexuales, y Lydiette Carrión aborda feminicidios en obras como "La fosa de agua" y "Feminicidio mítico".

"Durante la escritura de mi última obra, buscó bosquejar cómo los productos culturales han convertido a la violencia de género en un objeto de consumo", explica Carrión. "Es una práctica que hemos visto desde hace años, algunos cuentos de Edgar Allan Poe estuvieron basados en feminicidios como 'El gato negro'".

Lenguaje arriesgado y perspectivas únicas

Dahlia de la Cerda, autora de "Medea me cantó un corrido" y "Perras de reserva", cuenta historias con modismos del español mexicano, contextos tercermundistas y crónicas que nacen de lo que ve en la calle, sin suavizar para "agradar". "Amo crear mundos narrativos, hacer que la gente piense en temas importantes como el reclutamiento forzado", comenta.

Arianna Aquino, editora de "Nuestras Resistencias. Escritoras que nos vuelan la cabeza", destaca que leer a escritoras cambia completamente la manera en que entendemos el mundo. "Sin las autoras nos estábamos perdiendo la mitad de las perspectivas de una misma realidad", reflexiona.

El panorama actual y los desafíos pendientes

Esther M. García, creadora del "Mapa de escritoras mexicanas contemporáneas", señala que aunque en las mesas de novedades ya se ven más títulos de mujeres, "hay un canon que se repite con las mismas autoras, muchas otras escritoras buenísimas quedan fuera de los estantes por falta de promoción".

Los datos del Módulo sobre Lectura (MOLEC) 2025 indican que 80.4% de las mujeres leyeron libros frente al 77.5% de los hombres, lo que ha impactado al mercado editorial. Sin embargo, el camino hacia la igualdad sigue presentando obstáculos.

La importancia de leer autoras

En gran parte de la literatura tradicional, la mujer es el objeto, el sacrificio o el premio del héroe, no una persona completa. Leer historias escritas por mujeres puede ampliar horizontes y mostrar modelos a seguir. "Te permite ver que alguien como tú logró cosas importantes. Eso te motiva", destaca Esther García.

"Leer autoras puede ayudar a encontrarte a ti misma, te da herramientas para defenderte en un mundo que muchas veces está hecho para destruirte", asegura. Cada uno de estos textos suma una pieza al rompecabezas que construye la sociedad. Para que la literatura esté completa, necesita de todas las voces humanas.