Stefano Gabbana abandona la presidencia de Dolce & Gabbana en un contexto de crisis financiera
En un movimiento que ha sacudido al mundo de la moda de lujo, Stefano Gabbana ha presentado su dimisión como presidente del grupo Dolce & Gabbana, efectiva desde el 1 de enero de 2026. Este paso atrás se produce en medio de informes que revelan una deuda millonaria de aproximadamente 450 millones de euros que afecta a la icónica casa de moda italiana.
Un cambio organizativo natural con implicaciones financieras
La marca confirmó la noticia a través de un comunicado oficial, destacando que la renuncia de Gabbana forma parte de un proceso natural de evolución organizativa y de dirección. Sin embargo, la dimisión no tendrá impacto en las actividades creativas que Stefano Gabbana, cofundador de la empresa junto a Domenico Dolce, continúa desempeñando para la firma.
Según fuentes cercanas a la empresa, la presidencia ha sido asumida por Alfonso Dolce, hermano de Domenico y actual administrador delegado del grupo. Este relevo en la cúpula directiva ocurre mientras Dolce & Gabbana negocia con bancos para gestionar su deuda y buscar una nueva financiación de 150 millones de euros.
La deuda y el contexto del sector del lujo
La agencia Bloomberg, que adelantó la noticia, ha señalado que la casa de moda inició conversaciones con instituciones bancarias debido a la desaceleración del sector del lujo, agravada por tensiones geopolíticas que han erosionado los márgenes de muchas marcas italianas. A pesar de los desafíos, Dolce & Gabbana reportó ingresos de 1,900 millones de euros en el período 2024-2025.
Fundada en 1985, la empresa ha permanecido bajo el control de sus fundadores, quienes poseen una participación equitativa de alrededor del 40% cada uno. La renuncia de Gabbana marca un hito significativo en la historia de la marca, aunque se espera que su legado creativo perdure.
- Stefano Gabbana dimite de sus cargos en varias sociedades del grupo.
- La deuda de Dolce & Gabbana asciende a 450 millones de euros.
- Alfonso Dolce asume la presidencia en medio de negociaciones bancarias.
- El sector del lujo enfrenta presiones por desaceleración económica.



