INAH examina miles de artefactos históricos recuperados en obras del Tren Maya
Miles de elementos arqueológicos e históricos, recuperados durante la construcción del Tren Maya, están siendo identificados, clasificados y estudiados en el Laboratorio de Análisis de Material Histórico y Misceláneo del Tren Maya, perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Este laboratorio, instalado en el Museo de la Cultura Maya en Chetumal, Quintana Roo, se dedica a analizar una amplia gama de objetos que abarcan desde estucos prehispánicos y utensilios domésticos del periodo virreinal, hasta botellas y aislantes de telégrafo de vidrio del siglo XIX.
Proceso meticuloso de análisis y conservación
Tras casi dos años de trabajos continuos, un equipo especializado de restauradores y arqueólogos revisa minuciosamente cada una de las bolsas que contienen materiales recolectados de los siete tramos del Tren Maya. Su objetivo principal es realizar un registro detallado, levantar un inventario exhaustivo y clasificar cada pieza según sus características. El equipo está integrado por la restauradora Monserrat Chávez Cruz y los arqueólogos analistas Itzel Paola Hernández, Glenda Natalia Dena y Tadeo Martínez Nepomuceno.
Su labor se enfoca en analizar las piezas para identificar sus materiales constitutivos y las técnicas de construcción utilizadas en su fabricación. Este análisis no solo ayuda a comprender mejor los artefactos en sí, sino que también contribuye a trazar las rutas comerciales y los contextos sociopolíticos de la región a lo largo de diferentes épocas históricas.
Métodos de estudio y tratamientos especializados
En el laboratorio, además de revisar y agrupar los materiales conforme a sus características, se llevan a cabo mediciones y pesajes precisos. En ciertos casos, se toman muestras de sedimento y de productos de corrosión para reconocer su tipo y determinar si es necesaria su remoción. Monserrat Chávez destaca que se efectúan procesos de intervención y tratamientos emergentes, "con el fin de estabilizar y conservar los elementos para su estudio".
Entre las acciones específicas realizadas se incluyen:
- Limpieza y eliminación de productos de corrosión en metales.
- Unión de piezas de vidrio que llegan fragmentadas.
- Elaboración de embalajes especiales para objetos con un estado de conservación delicado, como los restos de un mascarón maya.
Este trabajo minucioso asegura que cada pieza, desde las más antiguas hasta las más recientes, sea preservada adecuadamente para futuras investigaciones y para el patrimonio cultural de México.