AC/DC electrifica la CDMX: un concierto histórico en el Foro GNP Seguros
AC/DC electrifica la CDMX con concierto histórico en Foro GNP

AC/DC electrifica la CDMX: un concierto histórico en el Foro GNP Seguros

En el momento en que pisé el recinto, tuve la sensación palpable de que algo monumental estaba a punto de estallar. Afuera del Foro GNP Seguros, la ciudad ya no era ciudad: se transformó en un río caudaloso de gente vestida de negro, con cuernos rojos parpadeando en la oscuridad y generaciones enteras caminando hacia el mismo punto, como si obedecieran a una llamada eléctrica imposible de ignorar. No era solo un concierto: era un reencuentro postergado por casi dos décadas, cargado de emoción y expectativa.

Un regreso que se sintió en la piel: alto voltaje desde el primer segundo

Cuando las luces se apagaron, el Foro GNP dejó de ser un simple recinto para convertirse en una caja de resonancia emocional. Más de 60 mil personas reaccionaron como si alguien hubiera encendido un interruptor invisible, creando una energía colectiva electrizante. El arranque fue inmediato y sin concesiones: “If You Want Blood (You’ve Got It)” cayó como un golpe seco, seguido de “Back in Black”, que desató uno de los primeros momentos verdaderamente caóticos de la noche.

Fue en ese instante cuando lo comprendí: esto no iba a ser un concierto ordenado ni predecible. Entre el público comenzaron a encenderse bengalas rojas, muy cerca del escenario, como si la gente quisiera devolverle a la banda el fuego que estaba recibiendo. El humo, las luces intensas y los gritos ensordecedores se mezclaron en una atmósfera fuera de control, pero en el mejor sentido posible.

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En el escenario, Angus Young no caminaba: poseía el espacio con una energía que desafía cualquier lógica temporal. Iba de un extremo a otro con una vitalidad asombrosa. Mientras tanto, Brian Johnson sostenía la noche con una voz poderosa que no pedía permiso. No hubo calentamiento ni transiciones suaves: la banda tomó el control absoluto desde el primer acorde, demostrando una maestría impecable.

Setlist incendiario: clásicos, fuego y un solo que detuvo el tiempo

El concierto avanzó como una tormenta perfectamente calculada, sin respiros largos ni momentos muertos. Canciones como “Demon Fire” y “Shot in the Dark” recordaron que la banda no vive solo del pasado, mientras que clásicos atemporales como “Thunderstruck”, “Shoot to Thrill” y “Hells Bells” convirtieron el Foro GNP en un coro masivo imposible de contener, donde cada voz se unía en un grito colectivo.

La recta final fue una avalancha emocional inolvidable. “Highway to Hell” transformó el recinto en una fiesta incendiaria, con llamas dominando la escenografía y creando un espectáculo visual impresionante. Después llegaron “You Shook Me All Night Long” y “Whole Lotta Rosie”, elevando la intensidad hasta un punto donde el cansancio simplemente dejó de existir, sumergiendo a todos en un estado de euforia pura.

Pero hubo un punto en el que todo cambió de escala y profundidad. El cierre del set principal con “Let There Be Rock” fue una declaración de principios contundente: esto no era nostalgia, era vigencia pura y auténtica. Antes de pasar al encore, Angus Young tomó el control total del escenario para un solo de guitarra que se extendió por casi 20 minutos, un “mini concierto” dentro del concierto que dejó a todos sin aliento.

Más que un concierto: una comunión de generaciones bajo el ruido

Cuando todo terminó, después de aproximadamente dos horas y media de concierto, el silencio fue extraño pero revelador. Como si todos estuviéramos procesando lo que acababa de pasar, una experiencia que trascendió la música para convertirse en un fenómeno colectivo. En el Foro GNP, convivieron distintas generaciones, desde quienes crecieron con la banda hasta quienes los veían por primera vez, unidos por un lenguaje común de riffs, gritos y energía compartida.

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AC/DC no vino a México simplemente a cumplir con un show. Vino a demostrar de manera contundente que el rock, cuando es auténtico, no envejece, no se diluye y no necesita reinventarse para seguir siendo relevante. El 7 de abril de 2026 no fue una fecha cualquiera dentro del Power Up Tour: fue una noche que reafirmó el lugar de AC/DC en la historia del rock y en la memoria colectiva de México, dejando una huella imborrable en todos los asistentes.