Bad Bunny en el Super Bowl: Un 'God Bless America' que resonó en toda América Latina
Bad Bunny en el Super Bowl: Un himno latinoamericano

Bad Bunny transforma el Super Bowl en un himno de unidad latinoamericana

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por Bad Bunny, trascendió el entretenimiento para convertirse en un poderoso símbolo de identidad y reconocimiento para millones de latinoamericanos. Cuando el artista puertorriqueño pronunció "God bless America" y procedió a enumerar países de todo el continente, no solo ofreció un juego de palabras ingenioso, sino una declaración de inclusión que resonó profundamente en naciones como México y Puerto Rico.

Reacciones en México: Orgullo y celebración en bares y hogares

En un concurrido bar de la Ciudad de México, el momento desató aplausos ensordecedores que opacaron incluso la música. Los asistentes, vestidos con jerseys de la NFL, habían seguido atentamente el partido, pero con la llegada del medio tiempo, toda la atención se volcó hacia Bad Bunny. "Con todo lo que está pasando en Estados Unidos acerca de la política y que no quieren a los latinos… que llegue un latino a cantar en español en el espectáculo más grande del mundo fue increíble", expresó Laura Gilda Mejía, una maestra de primaria de 51 años que disfrutaba del evento con sus hijos.

México, como uno de los mercados internacionales más importantes de la NFL, con millones de aficionados y partidos de temporada regular en su territorio, vivió la actuación con especial intensidad. Chrystian Plata, cantante de 33 años, destacó cómo Bad Bunny buscó "unir las tradiciones de toda la gente que ha migrado para allá y que también ha hecho rico a Estados Unidos". Esta percepción refleja un sentimiento generalizado de orgullo cultural, aunque no exento de críticas. José Manuel Valenzuela, investigador del Colegio de la Frontera Norte, advirtió que celebrar estos logros sin cuestionar las desigualdades subyacentes puede perpetuar una visión "colonizada" de la cultura.

Puerto Rico: Un logro global sin necesidad de adaptación

En Puerto Rico, el Super Bowl fue casi un preámbulo para los 13 minutos estelares de Bad Bunny. En San Juan y comunidades aledañas, los vecindarios se llenaron de vida, con residentes como Alexandra Núñez de Caguas, quien lució una pava tradicional y colores de la bandera puertorriqueña. "Esto es un logro", afirmó. "Bad Bunny está demostrando que la música no tiene barreras. El idioma no tiene barreras. No tienes que hablar nuestro idioma para poder disfrutar de nuestra cultura".

Núñez subrayó la diferencia entre Bad Bunny y otros artistas latinos que han buscado penetrar el mercado estadounidense adaptando su sonido. "Bad Bunny no tuvo que cruzar el mercado... Él literalmente cogió lo que ya existía y lo llevó al otro lado. Él hizo que ellos aceptaran lo de nosotros", explicó, resaltando cómo el artista mantuvo su autenticidad sin compromisos.

Controversia política y el impacto en comunidades latinas de EU

La actuación no estuvo libre de polémica. El expresidente Donald Trump arremetió contra ella en Truth Social, calificándola de "absolutamente terrible" y "una afrenta a la grandeza de Estados Unidos". Este contraste resalta la tensión entre la visibilidad cultural latina y un contexto político marcado por leyes migratorias más estrictas, redadas y deportaciones en Estados Unidos.

Para muchas comunidades latinas en ese país, el espectáculo de Bad Bunny representó un momento de resistencia y afirmación identitaria. María Fernanda Simón, psicóloga de 35 años, celebró el impacto del artista: "Me encanta que la gente quiera hablar español por él. Mucho tiempo… todo lo anglo, lo gringo, lo güero, el inglés era lo 'in', lo 'fashion' y ahorita verlo al revés me hace sentir emoción, como que ser latino está 'cool'".

En definitiva, el medio tiempo del Super Bowl LX se convirtió en un fenómeno cultural que trascendió fronteras, uniendo a latinoamericanos en un sentimiento compartido de orgullo y reconocimiento, mientras desafía narrativas tradicionales sobre la identidad y el poder en el hemisferio.