Océano: El regreso de una leyenda del rock latinoamericano
En la industria musical contemporánea, las canciones alcanzan rápidamente el número uno en las listas de popularidad, pero su reinado suele ser efímero. Un éxito desplaza a otro con velocidad vertiginosa. Sin embargo, existen composiciones que trascienden el tiempo y se instalan permanentemente en la memoria colectiva. ¿Qué hace que una canción perdure durante décadas? El gusto del público puede resultar inexplicable en ocasiones, al igual que la longevidad de ciertas melodías que, con un solo tema, logran escribir su nombre en la historia musical.
El fenómeno panameño que revolucionó el rock en español
Durante mucho tiempo, la pregunta "¿En Panamá se hace rock?" resonaba sin respuesta contundente. Esta incógnita se disipó definitivamente en la década de los ochenta, cuando la banda panameña Océano irrumpió con fuerza en la escena musical latinoamericana. Su segundo álbum, Conga Rock, incluía el tema que los catapultaría a la fama continental: "Él derramó su amor por ti". Esta canción se convirtió en un himno generacional durante la explosión del movimiento conocido como "rock en tu idioma".
Cuatro décadas después de aquel éxito monumental, la agrupación revive su legado y prepara su esperado regreso a los escenarios mexicanos. Previo a su presentación en Guadalajara, programada para el próximo 20 de febrero en Kuerda Cultura, conversamos con Pitongo, integrante fundador del grupo, sobre su trayectoria, su música y el reencuentro con su público.
Memorias de una gira histórica
¿Océano viene a Guadalajara por primera vez? —No, definitivamente no. Hace exactamente 40 años estuvimos aquí. Recuerdo con claridad haber paseado extensamente por la ciudad, realizamos numerosas entrevistas en radio y periódicos, y visitamos varios sitios turísticos emblemáticos. Me impresionó profundamente la arquitectura del casco antiguo, las plazas con orquestas frente a las iglesias; ese ambiente cálido y acogedor me evocaba inmediatamente nuestras raíces latinas e hispanas en Panamá.
"Él derramó su amor por ti" fue interpretada por el grupo. ¿Esperaban el impacto monumental que tuvo? —Fue un éxito absolutamente contundente y arrollador. La gente la pedía constantemente, la amaba con pasión. Incluso existió cierta controversia con el videoclip, porque en esa época algunos temas eran considerados particularmente delicados. Hoy quizá no causaría mayor problema, pero entonces todo era radicalmente distinto; estábamos apenas en pañales en muchos aspectos de la industria musical.
El final del video también causó un revuelo considerable… —Sí, efectivamente fue un final fuerte, diferente y audaz, porque no gana el héroe tradicional sino el villano. Este giro narrativo inesperado fue precisamente lo que hizo que la canción se quedara grabada en la mente de todos los espectadores.
El largo camino de regreso
¿Por qué tardaron tanto tiempo en regresar a girar por México? —Fue una especie de comedia de errores concatenados. No hubo continuidad con el grupo por múltiples razones, en parte por responsabilidad mía y de todos los integrantes. Yo ya ejercía como abogado y trabajaba para una empresa finlandesa de seguros; me concedieron permiso por tres meses específicamente para venir a México y, cuando terminó ese plazo, enfrenté la decisión crucial entre seguir con la música o perder mi empleo estable. Elegí volver a Panamá. Posteriormente sobrevino la invasión a Panamá en 1989 y todo quedó completamente desordenado. Perdimos el contrato con nuestra disquera y tuvimos que comenzar prácticamente desde cero.
Sin embargo, el grupo dejó otras canciones importantes en el imaginario colectivo… —Claro que sí, tenemos otro tema que sigue completamente vigente y se ha convertido en un clásico panameño, grabado por numerosos artistas, incluyendo al mismísimo Luis Miguel: "Ya no estás más a mi lado, corazón".
Una nueva etapa con energía renovada
¿Qué le ofrecen al público en esta nueva etapa de la banda? —Venimos con toda la energía y pasión acumuladas. Después de aquellos años difíciles, continuamos grabando discos con nuestros propios esfuerzos y recursos; existen seis o siete álbumes adicionales. El año pasado lanzamos un sencillo titulado "Bendita perdición", que habla precisamente de la música como una fuerza que nos eleva espiritualmente pero que también exige sacrificios considerables. Representa una etapa más madura y reflexiva para Océano.
¿Cómo será el concierto en Guadalajara? —Antes éramos un quinteto tradicional y ahora nos hemos transformado en un octeto completo. Leo Goldberg, quien originalmente era nuestro baterista, ahora se concentra en la voz como frontman principal; nos acompañan músicos virtuosos como el baterista Giorgos, el fundador Boris Alara en la guitarra, Patricio Marocchi en el bajo, Salo Chamá en los teclados y Cito Vares en las percusiones. Es una banda completamente renovada y fortalecida musicalmente.
El reencuentro con México
Durante nuestra conversación también se incorporó Patricio, bajista actual del grupo, quien expresó con entusiasmo el anhelo de la agrupación por regresar a México. Recordó con cariño que la banda conserva grandes y duraderas amistades en Guadalajara y destacó especialmente la hospitalidad característica, la exquisita gastronomía y la alegría contagiosa que siempre han encontrado en esta ciudad. La expectativa principal, según expresan, es reencontrarse emocionalmente con su público y celebrar juntos la música que los ha acompañado ininterrumpidamente durante cuatro décadas.
Porque al final, en un mundo dominado por éxitos fugaces y tendencias pasajeras, existen canciones que no sólo conquistan temporalmente las listas de popularidad: conquistan permanentemente la memoria colectiva. Y Océano busca, una vez más, derramar generosamente su amor sobre el escenario, demostrando que la verdadera música trasciende todas las barreras del tiempo.