OFJ despide a director Flores Almaraz con concierto que reivindica la música jalisciense
La Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) ha presentado su cuarto programa de temporada, un evento que marca la despedida de los escenarios del director jalisciense José Guadalupe Flores Almaraz, quien celebra 55 años de una destacada trayectoria musical. Los conciertos se llevarán a cabo este jueves 26 de febrero y el 1 de marzo en el Teatro Degollado, a las 20:30 horas y 12:30 horas, respectivamente, ofreciendo una propuesta que articula memoria musical, recuperación patrimonial y continuidad artística.
Un programa con profundo significado cultural
En una rueda de prensa realizada en el Teatro Degollado, autoridades culturales, músicos y especialistas contextualizaron un concierto que reúne obras de Clemente Aguirre, José Francisco Vázquez y Alexander Borodin. Bajo la dirección del maestro José Guadalupe Flores y con Arturo Nieto-Dorantes como solista al piano, el programa no responde únicamente a criterios de programación, sino a una línea de trabajo sostenida en torno a la música jalisciense.
Desde la Secretaría de Cultura de Jalisco se señaló que el concierto busca reafirmar la presencia de compositores locales dentro del repertorio sinfónico regular. “La memoria musical es un patrimonio vivo”, se dijo, al insistir en la necesidad de que estas obras no permanezcan como referencias aisladas, sino que se integren a la vida cotidiana de la orquesta y del público.
Recuperación de obras históricas
El programa abrirá con El son de la lira, de Clemente Aguirre, compositor central de la vida musical jalisciense del siglo XIX. Aguirre fue instrumentista, compositor, profesor y director, además de fundador de instituciones clave como la Sociedad Jalisciense de las Bellas Artes y la Sociedad Filarmónica Jalisciense. La obra, escrita originalmente para piano en 1861, formó parte del repertorio de música de salón que acompañaba reuniones sociales y celebraciones públicas. Su versión orquestal permite recuperar un fragmento del paisaje sonoro de la Guadalajara decimonónica.
El núcleo del concierto estará dedicado al Concierto para piano número 3 de José Francisco Vázquez, compositor nacido en Arandas, Jalisco. Vázquez fue una figura determinante en la institucionalización de la música sinfónica en México durante la primera mitad del siglo XX. Su hijo, José de Jesús Vázquez Torres, tomó la palabra para subrayar el largo proceso de recuperación de su obra: “Han sido 40 años de búsqueda, de localización y recuperación de hasta ahora 192 partituras. Detrás de estas cifras hay vida, hay energía, hay desgaste de esa energía”.
Reconocimiento a una trayectoria excepcional
Vázquez Torres insistió en que la recuperación del catálogo de su padre no fue resultado de un proceso institucional, sino de una labor sostenida a lo largo de décadas. Destacó el papel de la Orquesta Filarmónica de Jalisco y del maestro Flores como aliados fundamentales: “Esto que ha hecho la Filarmónica de Jalisco no se ha hecho en ningún otro lugar del país. El olvido institucional de mi padre durante 40 años sigue siendo inexplicable”.
El compositor y musicólogo Gabriel Parellón aportó un marco histórico para comprender la relevancia de Vázquez dentro del sinfonismo mexicano. Recordó que, hace tres décadas, su música era prácticamente desconocida: “Hace 30 años realizamos el primer homenaje nacional a José Francisco Vázquez, que era un completo desconocido. Hoy no se comparan estos días con aquella situación. Su música está incorporada a la memoria colectiva del país”.
Un cierre con diálogo internacional
El programa concluirá con la Sinfonía número 2 de Alexander Borodin, miembro del grupo nacionalista ruso conocido como “Los Cinco”. Compuesta entre 1870 y 1871, la obra refleja el interés del autor por la épica y la historia medieval rusa, permitiendo establecer un diálogo entre distintas tradiciones nacionales a través de la forma sinfónica.
El cuarto programa de la primera temporada se presenta así como una convergencia de líneas históricas, artísticas y humanas. Desde la recuperación del repertorio del siglo XIX hasta la consolidación de figuras del sinfonismo mexicano, el concierto propone una escucha atenta de la música como parte del patrimonio cultural del estado. La Orquesta Filarmónica de Jalisco reafirma con ello su papel como institución que no solo interpreta, sino que investiga, edita y sostiene en el tiempo la memoria musical de Jalisco.