The Rapture en CDMX: intenso regreso tras 14 años
The Rapture en CDMX: intenso regreso tras 14 años

The Rapture regresó a México después de 14 años con un concierto que, aunque breve, resultó intenso y lleno de momentos memorables. La banda liderada por Luke Jenner se presentó en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes, donde ofreció un show que combinó rock, funk y punk sin artificios.

Una noche de contrastes

La velada comenzó con la actuación de Rosca de Rey Pila, quienes optaron por un set en vinil que fue preparando el ambiente. Sin embargo, lo inesperado llegó cuando cinco mariachis aparecieron en el escenario para interpretar clásicos como "Mujeres Divinas", "Cielito Lindo" y "El Son de la Negra". En otro contexto, esto podría haber parecido fuera de lugar, pero aquí se sintió como un quiebre abrupto que antecedió la energía de la banda principal.

El poder del groove

Cuando Luke Jenner y sus compañeros subieron al escenario, el rumbo cambió por completo. Con temas como "Echoes", "Blue Bird" y "Open Up Your Heart", la banda construyó una atmósfera envolvente que derivó en un trance colectivo. Sin pantallas gigantes ni pirotecnia, The Rapture se sostuvo en su esencia: el groove. Esa mezcla entre rock, funk y la urgencia del punk fue suficiente para mantener al público completamente inmerso.

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Recta final sin respiro

El cierre del concierto se convirtió en una descarga emocional continua. "No Sex for Ben" marcó el inicio de este tramo, seguido por "Sail Away", un momento más introspectivo que conectó desde la nostalgia. Luego, "How Deep Is Your Love?" elevó nuevamente la intensidad, confirmando que la banda no tenía intención de bajar las revoluciones. Todo avanzó como una maratón emocional sin tregua.

Tropiezos técnicos

No todo fue perfecto. Durante "Sister Saviour", un problema de monitoreo obligó a detener momentáneamente la ejecución, generando incomodidad entre los asistentes. Sin embargo, el incidente no fracturó la experiencia. La banda retomó con naturalidad, integrando el error como parte del flujo del show y manteniendo intacta la conexión con el público.

Un cierre inolvidable

"House of Jealous Lovers" no necesitó presentación. Desde el primer acorde, el público entendió que se trataba del momento clave de la noche. El tema detonó una reacción inmediata: baile, euforia y una comunión total entre banda y audiencia. En medio del clímax, Luke Jenner invitó a un par de fans a subir al escenario, sumándose al momento con baile y canto. El concierto, que se extendió por menos de una hora, dejó claro que la propuesta de la banda privilegia la intensidad sobre la duración.

Un regreso sin excesos

Tras 14 años de ausencia, The Rapture volvió a México sin grandes artificios, pero con una ejecución precisa y una identidad intacta. Entre momentos extraños, fallas técnicas y picos de euforia, la banda logró reconectar con su público y demostrar que su música sigue funcionando como un detonador inmediato, sin importar el paso del tiempo.

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