Coachella 2026: The Strokes lleva la protesta política al escenario con mensajes impactantes
El segundo sábado del festival Coachella 2026 no solo se destacó por la música de Justin Bieber en el escenario principal, sino que fue marcado por un acto de protesta social y política protagonizado por la banda neoyorquina The Strokes. Repitiendo su show del primer fin de semana, la agrupación añadió un giro contundente al proyectar mensajes de denuncia durante su presentación, generando una reacción inmediata y dividida entre el público y en las redes sociales.
Mensajes de protesta durante la interpretación de "Oblivius"
Todo ocurrió mientras The Strokes interpretaba su tema "Oblivius", el último de su set. En un momento clave, cuando el vocalista Julian Casablancas cantaba "¿De qué lado estás?", las pantallas del festival mostraron fotografías de figuras históricas presuntamente silenciadas por el gobierno estadounidense debido a sus ideales políticos. Entre las imágenes proyectadas se encontraban:
- Martin Luther King, el icónico activista por los derechos civiles.
- Juan Torres, presidente de Bolivia.
- Salvador Allende, presidente de Chile.
- Omar Torrijos, presidente de Panamá.
Estos líderes habrían sido eliminados durante el Plan Cóndor, una operación con aparente apoyo de la CIA, según lo señalado en la proyección. Además, la banda se pronunció enérgicamente contra el racismo, mostrando un cartel con la frase "Somos racistas orgullosos", un gesto interpretado por muchos asistentes como una crítica directa al ICE y a las políticas migratorias implementadas durante la administración de Donald Trump.
Denuncia de la guerra en Medio Oriente y reacciones del público
La protesta no se detuvo ahí. Hacia el final de la canción, The Strokes proyectó videos de los recientes bombardeos a universidades en Gaza e Irán, eventos que han causado la muerte de al menos 70 personas, entre maestros y estudiantes. Esta visualización buscaba condenar los conflictos armados en la región, añadiendo una capa más de crítica social a su performance.
La reacción del público fue inmediata y polarizada. Mientras los asistentes en el festival estallaron en gritos de apoyo o desaprobación, las redes sociales se dividieron en opiniones encontradas:
- Algunos usuarios celebraron que la banda utilizara su plataforma para alzar la voz sobre temas políticos y sociales, elogiando su valentía.
- Otros criticaron la acción, argumentando que The Strokes se colgaba de movimientos sociales para obtener relevancia mediática, en contraste con otros artistas que prefirieron mantenerse en silencio durante el evento.
Este episodio ha generado un amplio debate sobre el papel del arte y la música en la protesta política, posicionando a The Strokes como un referente de activismo en el ámbito musical internacional. La combinación de hits musicales con mensajes de denuncia ha dejado una huella imborrable en la edición 2026 de Coachella, recordando que los festivales pueden ser también espacios para la reflexión y el cambio social.



