Vive Latino 2026 arranca con 80 mil asistentes y una noche de nostalgia y fiesta musical
Más de 12 horas de fiesta se vivieron en el Estadio GNP Seguros con una única intención: unir a la gente a través de la música. Ayer, en el primer día de su edición 2026, el Vive Latino atrapó a 80 mil personas que disfrutaron de los mejores exponentes de la música. Sin duda es de los más queridos, no sólo por los años que tiene, sino porque se vive en familia, en amigos, con los reales.
John Fogerty: una leyenda en el escenario
El Estadio GNP Seguros recibió a John Fogerty, quien a sus 80 años no le pide nada a ningún otro artista, es un rockstar por sí solo con la energía y actitud que se necesita. Conocido como el responsable del sonido que caracteriza a Creedence Clearwater Revival, tomó su guitarra y 35 minutos después de las ocho de la noche subió, por primera vez, al escenario del Vive, haciendo de esta fecha una más de su The Legacy Tour. Sin más preámbulo, el californiano arrancó su cátedra rockera con Bad Moon Rising y Have You Ever Seen The Rain?, dos clásicos de Creedence que hicieron vibrar a aquellos que se atrevieron a verlo en la cancha del Estadio Jesús Palillo Martínez que poco a poco se fue llenando.
Fortunate Son, Centerfield, Rockin’ All Over The World y Proud Mary The Old Man Down The Road, fueron algunas de las canciones que completaron la presentación de Fogerty. Si bien llamó la atención de los jóvenes, era evidente que aquellos que pasaban de los 45 años estaban más que emocionados al poder acompañar al músico con su voz en cada uno de los temas que son el soundtrack de una vida entera. Nostalgia pura, emoción y, sobre todo, una muestra de que las leyendas viven gracias a dos cosas: su legado y su sencillez.
Cypress Hill: el auténtico "desmadre"
Toda la música, Hits From the Bong, Insane in the Brain, hasta When the Shit Goes Down, fue completamente en inglés, mientras el humo del escenario subía para rodear a todos los miembros de Cypress Hill. "¿Están listos?", dijo Sen Dog, mientras B Real y Dj Lord levantaban las manos para ahora sí hacer parte completamente al público. Al estilo old school, el DJ hacia chillar la tornamesa, pero las percusiones fueron en vivo con un baterista que repartió poder con bombo y tarola a los miles de asistentes fanáticos de los estadunidenses de origen latino.
Tequila Sunrise fue la cereza del pastel cuando Sen ya estaba "echando desmadre", y B Real estaba como si fueran los primeros años del grupo bailando por toda la tarima. Todo fue un acto de rebeldía, todo el mundo haciendo lo que quería su voluntad: fumando, bailando al ritmo de hip-hop chicano, miembros y público tatuados, lentes oscuros, gorra de beisbol; la cultura de la calle en el escenario y entre el público, sin discursos, Cypress representó el momento más contractural de la noche.
Enjambre: ríos de personas para ver a la banda
El público del Vive Latino ha crecido y ha cambiado, de eso no hay duda, y eso se ve en la forma en la que la gente deja un escenario para llegar a otro lo más rápido posible y ver a la banda que en verdad estaban esperando. En este caso fueron los chicos de Enjambre. Ríos de personas abarrotaron desde distintas direcciones la pista que cruza por el Estadio GNP Seguros para poder llegar al Escenario Amazon y ver a los originarios de Fresnillo, Zacatecas, quienes traían disco recién salido del horno.
Luis Humberto, Rafael, Julián, Issac y Ángel abrieron su participación con Desfaces, de su nueva producción Daños Luz, la cual vio la luz el pasado 12 de marzo. Nueve fue uno de los primeros clásicos que encendieron la mecha del público, mientras seguían abarrotando la pista y las gradas del Estadio. Canciones como Angustias, Dulce soledad, Dama Demencia, Vivos y Celeste formaron parte del set que prepararon y anunciar su próxima y primera fecha en el GNP Seguros.
Juanes: amor colombiano en México
La caída de la noche llegó justa para que Juanes le diera la despedida al sol en el Escenario Amazon. El colombiano ya no es un novato en esto del Vive, su primera incursión en esta jungla musical fue en 2017, donde le fue muy bien, y este año le fue aún mejor. Durante 60 minutos, logró que la cancha del Palillo Martínez se abarrotara de tal forma que muchos permanecieron bajo la estructura de los pits en la pista que corre por ahí.
El colombiano tiene una historia con México. Es en este país donde su música encontró un lugar en el corazón de aquellos que lo comenzaron a escuchar hace más de 25 años. Por eso, abrir su segunda vez en el festival con Me enamora y que resonara más allá el escenario y la pista no fue una casualidad. Juanes supo apostar muy bien a su historia musical y, sobre todo, a sus éxitos, haciendo un show completamente nostálgico dosmilero con canciones como La paga, Es por ti, La camisa negra, A Dios le pido, Nada valgo sin tu amor y Fotografía, entre otras.
Otros destacados del festival
Harry McVeigh, de White Lies, con camisa en verde que resaltaba su tono caucásico, contrastó con el resto de las propuestas. Todo era rock con mensaje emocional y político, ska y rock bien argentino, todo bien latino, hasta que White Lies, la primera banda en inglés de la noche, apareció a las 18:25 horas. Farewell to the Fairground, Time To Give y Blue Drift fueron algunos de los temas que White Lies interpretó.
A media tarde, 4:30 de la tarde, Carlos Sadness se apoderó del Escenario Amazon y fue ahí donde no dudó en hacer vibrar a sus fans. Nacho Vegas arrancó su concierto con una canción dedicada a recordar y celebrar a su madre, pero casi igual de importante que ella fue su discurso antifascista, con el que rechazó el colonialismo, el racismo y el capitalismo.
Los compatriotas de Nacho, Love Of Lesbian, hicieron lo propio, irónicamente ningún grupo latino se había pronunciado en contra del abuso de autoridad o el fascismo que hoy es una constante desde Estados Unidos, pero los europeos no desaprovecharon los reflectores. Rápido arrancó la primera banda argentina de la tarde: Enanitos Verdes. Sin lanzar un saludo y casi sin que el público lo advirtiera, Muralla verde arrancó con todos cantando.
Sabores para todos
Para los amantes de la cebada, Cerveza Indio ofrece Indio mexología, tres opciones de mezclas con la tradicional cerveza: Indio Jamaiquita, Indio Chiltepín e Indio Mango Chamoy. Cada una cuesta 150 pesos. Además, Cerveza Indio presentó una iniciativa desprendida de su plataforma De Alma Guerrera, que reconoce a las más de 11 mil personas que hacen posible el festival.



