La Pasión de Iztapalapa Conquista el Reconocimiento Mundial de la UNESCO
La Representación de la Pasión, Vida, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa ha sido oficialmente certificada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un hito histórico que conmueve a la comunidad local y proyecta su riqueza cultural a nivel internacional. Este reconocimiento, otorgado en diciembre de 2025 en Delhi, India, fue entregado formalmente el 18 de febrero en el Jardín Cuitláhuac, ubicado en el corazón de Iztapalapa, donde cada año se escenifican momentos emblemáticos como el lavado de manos de Poncio Pilato y los azotes al nazareno.
Un Logro Sin Precedentes para la Ciudad de México
Con este nombramiento, la tradicional Pasión de Semana Santa en Iztapalapa se convierte en la primera práctica cultural exclusiva de la Ciudad de México en obtener este prestigioso certificado internacional. La UNESCO valora esta representación como un patrimonio vivo que se transmite de generación en generación, preservando la memoria y las prácticas comunitarias que definen la identidad de los ocho barrios participantes.
Durante la ceremonia de entrega, Andrés Morales, representante de la UNESCO en México, enfatizó que el patrimonio inmaterial "habita en las personas, en su memoria y en sus prácticas", subrayando la importancia de mantenerlo con autenticidad y sentido de pertenencia para las futuras generaciones. Por su parte, Alfonso Reyes Ramírez, presidente del COSSIAC, destacó que este logro implica un compromiso conjunto de los tres órdenes de gobierno y la comunidad para garantizar la continuidad ininterrumpida de la representación.
Compromisos y Sostenibilidad para Preservar la Tradición
La alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, afirmó que el cuidado de esta tradición ahora es una obligación frente al mundo, lo que exige preservar su autenticidad y asegurar condiciones para su perpetuidad. Entre los compromisos asumidos se incluyen:
- Preservación de la colección histórica de archivos relacionados con la Pasión.
- Investigación y registro sistemático de la memoria viva de los participantes.
- Fortalecimiento de acciones de difusión para promover su valor cultural.
- Implementación de estrategias de sostenibilidad y educación ambiental en el Cerro de la Estrella, escenario clave de la representación.
Alfonso Reyes Ramírez recordó que esta tradición surgió en 1833 como un acto de agradecimiento al Señor de la Cuevita por erradicar el cólera morbus en la comunidad, evolucionando hasta convertirse en un evento masivo que atrae a miles de espectadores anuales. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, subrayó que la representación pertenece al pueblo y es un ejemplo destacado de organización comunitaria e identidad cultural en la capital mexicana.
Una Edición Histórica y Futuro Prometedor
Este año, la representación celebrará su edición 183, sumando este reconocimiento internacional a los obtenidos previamente a nivel local en 2010 y 2012. La certificación de la UNESCO no solo valida el esfuerzo colectivo de décadas, sino que también establece un marco para su protección y promoción global, asegurando que esta práctica cultural única continúe inspirando y uniendo a las generaciones venideras en Iztapalapa y más allá.